Un chino fue ejecutado ayer por apuñalar a 29 niños y tres profesores en el este de China, informó la agencia oficial de noticias Xinhua.
Una serie de ataques contra escuelas chinas dejaron 27 muertos y más de 80 heridos desde marzo, lo que motivó llamados por una mejor protección a los estudiantes y preocupaciones sobre el malestar social que algunos ven bajo el rápido crecimiento económico de China. Xu Yuyuan, de 47 años y propietario de una fotocopiadora local, fue sentenciado a muerte el 15 de abril por homicidio intencional, luego de atacar el mes pasado un jardín infantil en la oriental ciudad de Taixing, en la provincia de Jiangsu. Nadie murió en el ataque de Xu, pero cuatro de las víctimas resultaron gravemente heridas. Medios chinos han restado importancia a los ataques en las escuelas, y la ejecución de Xu fue reportada en el servicio en inglés de Xinhua, pero no en su servicio en chino.
“Xu admitió que su motivación fue ventilar su ira contra la sociedad después de perder dinero en apuestas y negocios, a la vez que sufrió otros reveses en su vida personal”, dijo Xinhua. (Reuters)



































