A una semana del devastador terremoto que pulverizó Haití, el agua y la comida todavía no llegan a todos los sobrevivientes, muchos de los cuales recibieron ayer sus raciones arrojadas desde paracaídas de las fuerzas de Estados Unidos.

A una semana del devastador terremoto que pulverizó Haití, el agua y la comida todavía no llegan a todos los sobrevivientes, muchos de los cuales recibieron ayer sus raciones arrojadas desde paracaídas de las fuerzas de Estados Unidos.
Un avión C-17 lanzó alimentos y 15 mil litros de agua en una zona del noreste de Puerto Príncipe bajo sistema de seguridad militar.
El portavoz de la Fuerza Aérea estadounidense, teniente coronel Leon Strictland, dijo en un informe a la cadena CNN que el avión partió desde la base Pope, en Carolina del Norte, poco después del mediodía, con 25 toneladas de productos de primera necesidad.
"Desde ahora lanzaremos las cosas directamente y abriremos otro punto de distribución en el norte del aeropuerto" de Puerto Príncipe, dijo.
Entre tanto, las organizaciones humanitarias dirigidas por la Oficina de la ONU para la Coordinación de Ayuda Humanitaria (Ocha) comenzaron el reparto de paquetes de ayuda y agua potable en Puerto Príncipe, donde miles de personas que se quedaron sin hogar llevan viviendo una semana al aire libre.
Muchos de los habitantes de la capital emigran en abarrotados camiones al norte del país, donde serán acogidos por sus familiares, aunque a la mayoría no le queda más remedio que instalarse en los campamentos espontáneos.
Siete días después del colapso, se difundieron las primeras informaciones acerca de otras ciudades tan castigadas como Puerto Príncipe, entre ellas Jacmel, en la costa sur, y Leogane, al oeste de la capital, donde está apostado un equipo médico argentino.
La organización humanitaria Plan International envió un barco de transporte de la República Dominicana a Jacmel, que llegó el lunes con cuatro mil tiendas de campaña y cientos de paquetes de emergencia.
Debido a que la ayuda internacional se está concentrando en los casi dos millones de habitantes de Puerto Príncipe, algunos países y organizaciones intentan atender la gran necesidad en las regiones del sur.
"Allí y en el interior del país hay pueblos en los que aún no hay ningún equipo de rescate", contó Birgit Zeitler, de la organización Deutsche Welthungerhilfe. También Japón y Suiza concentran su ayuda fuera de Puerto Príncipe. "La situación es extremadamente negativa", contó el embajador Nobutaka Shinomiya tras su regreso de Leogane, y prometió ayudar con cinco millones de dólares además del envío de 26 médicos militares y alimentos a la ciudad.
Salvan a una chica. En medio del horror que viven miles de personas, rescatistas de Israel sacaron con vida a una estudiante de entre los escombros de la Universidad de Puerto Príncipe.
Los rescatistas lograron levantar fragmentos de un edificio y abrieron un hueco que permitió rescatar a la joven, quien fue trasladada al hospital de campo israelí.
"Lo que estamos viendo en Haití sucede cuando un fenómeno natural extremo interviene en la vida de personas que ya son alarmantemente vulnerables y el terrible costo humano de esta tragedia recién ahora comienza a vislumbrarse", dijo, por su parte, el secretario general de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, Bekele Geleta.
En la misma dirección opinó que "la pobreza es la raíz de esta catástrofe y se hubieran podido salvar incontables vidas invirtiendo en edificios antisísmicos y otras medidas de reducción del riesgo de desastres". l (Télam)



