Con referencia al día 25 de Mayo de 1810, el escritor e historiador Alvaro Yunque en su obra "Historia de los argentinos" se refiere muy especialmente a una de las jornadas previas a la proclamación de la Revolución, día 22 de mayo, cuando se llama a Cabildo abierto, que en rigor fue nada más que una reunión de vecinos notables de Buenos Aires. Ya que por sus fortunas, o por haber sobresalido en el foro, la milicia y el sacerdocio, fueron convocados en número de 251 personas. Mientras el pueblo que permanecía en la plaza, gritaba: ¡Abajo Cisneros!, ¡Mueran los godos! Tres partidos estaban representados en dicha reunión-debate: los Realistas que pugnaban para que el virrey continuara en el gobierno, y asesorado por la Audiencia. Los conciliadores que pedían el gobierno para el Cabildo hasta organizarse en definitivo. Los patriotas que exigían la destitución del virrey y nombramiento de un gobierno propio. Estos a su vez se hallaban divididos, pues algunos se inclinaban a que el nuevo gobierno lo nombrase el Cabildo, y no la votación popular. Entre los Realistas se hallaban los oidores, regidores, clérigos y comerciantes de fortuna con sus empleados. Entre los conciliadores, el general español Ruiz Huidobro y también nativos como Rodríguez Peña, Chiclana, Vieytes, Balcarce y Viamonte. Entre los que pedían la destitución del virrey, los patriotas, con Cornelio Saavedra se inclinaban para que el nuevo gobierno lo nombrase el Cabildo, y Castelli, Belgrano, Paso y Moreno, juntos con otros, luchaban para que fuese el pueblo, quien votando expresase su voluntad. Se votó. La más moderada de las opiniones patriotas, la de Cornelio Saavedra, obtuvo mayoría. Decidiéndose caduca la autoridad del virrey y que el Cabildo nombrase al nuevo gobierno. Al salir Mariano Moreno, que había permanecido silencioso, observando, dijo: "¡Nos han traicionado!". El 25 de mayo los cabildantes votaron la Primera Junta de gobierno como expresión "de la voluntad pública", según un escrito que oportunamente haría llegar el propio Martín Rodriguez.



































