Otra vez Moria Casán, este personaje de sillón, le juega una pulseada a la Justicia con sus subliminales mensajes y coacciones a la Justicia, más particularmente al juez de su jurisdicción, ejercidas a través de la televisión, fogoneada por un talentoso conductor que es un maestro de la vulgaridad y la procacidad. Es una verdadera vergüenza lo que han hecho, llamar a un abogado que lo han convocado para ejercer la defensa de quien dice ser el dueño de esa joya, soportando con mucho estoicismo la agresión verbal de una mal educada e insolente víctima, chicaneado por este personaje de oscura laya. Sinceramente ya no hay nada que hacer, ni siquiera con la Justicia que se presta a estos contubernios, como si no supiéramos quién es quién en este sainete. ¿Qué pasa? Todos subestiman a la fiscal o el juez porque son paraguayos, yo estoy con ellos, la Justicia es la Justicia y si tiene que ir allí a despejar sus dudas debe ir, sobre todo si es inocente, no ignora el mal que le está ocasionando a nuestro país.



























