Yahvé Dios llamó al hombre y le dijo: ¿dónde estás? Eso es lo que se preguntó la comunidad parroquial cuando te vimos junto a nuestros hijos asomarte en el templo e irte sin siquiera saludar. El 19/12/2010 representamos el pesebre viviente, mientras los más pequeños organizaron la cantata. La plaza a pleno. Un niño pequeño, humilde y pobre con un mensaje claro acababa de nacer. Al finalizar la representación, y una vez dentro del templo ¡oh sorpresa! la llegada del sucesor de los apóstoles, nuestro padre obispo José Luis Mollagham nos movilizó. Pero más sorprendente aún fue tu actitud, que luego de espiar en el templo y sin saludar a quienes allí estábamos, te retiraste de manera abrupta. ¿Acaso te habrá parecido extraño una parroquia colmada a las 22 de un domingo? Te sabemos ocupado y al ver que viniste hasta nuestra comunidad nos ilusionó recibir tu saludo y bendición para esta Navidad. ¿Podrás vos padre explicarles a nuestros niños, educados en la fe y el amor, el por qué no pudiste decirles Feliz Navidad?
































