Soy madre de una beba de un mes y medio, y otra niña de cuatro años. Mi marido trabajaba hasta hace poco en General Motors. El lunes 29 de diciembre pasado le llegó un telegrama de la empresa Gerle que se quedaba sin trabajo. Nos movimos y averiguamos por todos los medios cuál era su situación al igual que otros que también les llego el telegrama. La empresa contratista Gerle le informa que cayeron todos los contratos con General Motors. El sindicato nos dijo que no se llegó a ningún acuerdo con Gerle, sin darnos más explicaciones. Sabiendo que ellos también están afiliados a su sindicato no hicieron nada por ayudarlos. ¿Saben por qué? Fue parte del acuerdo entre el sindicato y General Motors: dejar sin efecto los contratos de Gerle y meter a los contratados de General Motors. En General Motors confirman esta situación y lo lamentan mucho. A estos que dicen defender los intereses de los trabajadores les digo: "Dios los está mirando".




































