Buenos Aires.— Dieciséis imputados por su presunta participación en la producción y
tráfico de drogas sintéticas que se planeaba traficar a los Estados Unidos serán sometidos a juicio
oral y público en el Tribunal Oral Federal 2 de San Martín. El debate se realizará entre marzo y
abril del año próximo y al frente de la acusación ya fue designado el fiscal Fabián Céliz. El
rosarino Mario Roberto Segovia, denominado el “Rey de la efedrina”, será juzgado en un
segundo juicio junto al presunto jefe de la banda, el mexicano Jesús Martínez Espinoza.
El primer juicio tendrá como imputados a un ex funcionario municipal de
General Rodríguez, a seis comerciantes de productos farmacéuticos y a nueve mexicanos. En el
segundo proceso, junto a Segovia y Martínez Espinosa será juzgado su compatriota Rodrigo Pozas
Iturbe, mientras que en un tercer debate estarán en el banquillo otros imputados considerados
“secundarios”.
La primera etapa del juicio fue elevada a juicio oral por el fiscal
Orlando Bosca. El expediente fue instruido por el ex juez federal de Zárate-Campana, Federico
Faggionatto Márquez, quien fue suspendido el 15 de octubre pasado por el Consejo de la Magistratura
y está en espera de juicio político.
Para el debate oral la Procuración de la Corte Suprema designó a Céliz,
quien fue fiscal general de Capital Federal, actuó como adjunto en el juicio oral del caso Cromañón
y, además, evitó con apelaciones a la Cámara y a Casación que se cerraran varias causas resonantes.
En este primer debate serán juzgados el ex funcionario municipal
Carlos Manuel Poggi y los comerciantes farmacéuticos Marcos Frydman, Ana María Nahmod, Claudio
Daniel Mancuso, Mario Raúl Ribet y los hermanos Héctor Daniel y Guillermo Alberto Salomón.
Además, están imputados los mexicanos Rubén Rodríguez Cano, Luis Aurelio
Rocha Mendoza, José Luis Alejandro Velasco Colón, Miguel Angel Sierra Chávez, Jorge Alejandro
Gerónimo Lira, Rodrigo Lozano Rodríguez, Jesús Paulo Arroyo Vergara, Edgar Daniel Rocha Mendoza, y
Salvador Barrera Valadez. A estos últimos se les imputa haber trabajado en un laboratorio
clandestino de drogas sintéticas en una casaquinta de Ingeniero Maschwitz, desbaratado en julio de
2008.
Para los investigadores, las drogas eran provistas a mediadores, entre
ellos Segovia, a quien se le atribuye haber contrabandeado más de ocho toneladas de
efedrina. (Télam)
























