Juan Martín Del Potro compró una calle por 50.000 dólares en Tandil para unir dos parcelas suyas y desató una polémica mayúscula ya que fue el Concejo Deliberante quien aprobó la operación en mayo pasado.
Por estos días el conflicto llegó al punto tal que el Frente Para la Victoria (FPV) analiza recurrir a la Justicia para impedir que el municipio siga habilitado para repetir estas ventas.
La votación se dio con el aval del intendente radical, Miguel Lunghi. El oficialismo local impuso la venta por 12 votos contra 8 del Frente Para la Victoria y el PJ disidente.
Graciela Ubach, concejal del PJ-FpV, expuso “la bronca de los pobladores” ya que “no hay modo de preservar el patrimonio tandilense. De lo contrario, cualquiera estaría en condiciones de tener su propia calle”.
En tanto, Claudio Ersinger, concejal de Unión PRO, consideró que “la venta de una calle debería darse únicamente por cuestiones de fuerza mayor, donde haya justificaciones de peso que lo avalen, que no se dio en este caso”. La calle en cuestión se vendió a 14 dólares el metro cuadrado, según cotización dispuesta por el Centro de Martilleros de Tandil.
Si bien desde la oposición consideraron que es un precio demasiado alto, para la concejal radical María Haydeé Condino, ese número “era una buena tasación”, ya que anteriormente se cedieron calles en 20 pesos el metro cuadrado. La radical agregó que la plata recaudada irá a un fondo que se utilizará para comprar tierras para los planes de viviendas y para hacer plantas cloacales.
La oposición, sin embargo, advirtió que la arteria se vendió a 14 dólares el metro, un valor dispuesto por el Centro de Martilleros de Tandil, cuando se podría haber pedido otra cotización para tener un punto de comparación y lograr una mayor recaudación.
La calle que compró Del Potro está en la zona del “boliche de Noli”, donde reside el tenista y no estaba habilitada. Por allí pasan miles de turistas que aprovechan para espiar la residencia. Esto causó la molestia de la familia que finalmente tomó la decisión de comprar la calle para evitar de esa manera las “visitas inoportunas”.



























