El discurso presidencial destacó como logro la medida promisoria de que el 20 de Junio sea festejado ese mismo día y que dicho feriado no vaya “de aquí para allá o de allá para aquí”. También, que una conocida multinacional de automóviles haya decidido invertir en nuestro país para dar trabajo a seiscientos ciudadanos, los que serán explotados debido a la mano de obra barata, y las fabulosas ganancias derivadas hacia el exterior. En medio de un acto netamente partidario, agresivo hacia los opositores, nada se dijo de lo “que se va de aquí para allá”, de enormes materias primas que se van para allá por más de catorce puertos santafesinos; de más de trescientas mil hectáreas de campo que se venden a China para explotar soja transgénica; del petróleo extranjerizado, de la minería, de la pesca y de todos los recursos naturales que día a día se entregan a los feroces intereses foráneos; la devastación del campo argentino y la extranjerización que continúa de importantes empresas nacionales. En tanto sigue subiendo la espuma de la inflación ignorada por quienes deberían tomar drásticas medidas para impedirla. En fin, los logros del modelo no son nada felices a no ser la profundización de la corrupción.





























