El infierno tan temido parece por estos días haber colapsado en Rosario. Algo así como olas de un calor abrasador invade las neuronas de los transeúntes y los sepulta junto a sus vicisitudes y problemas, que desde hace años para sus representantes políticos no existen. Vamos ahora al origen de la problemática de dichas cuestiones. A partir de 1980 la carencia de un trabajo formal y bien remunerado comenzó a tener vigencia en la Argentina. Pero hoy adquiere ribetes crónicos y solamente un mago podría conseguir un trabajo decente, sin recurrir a alguna de esas agrupaciones políticas oficialistas donde hay que aplaudir cualquier barbaridad. Otro de los hechos más tenebrosos pasa por la inseguridad, donde cualquiera puede perder la vida en el lugar menos pensado sin tener nada que ver con nada. La tercera vertiente recala en la inflación, a raíz de la cual nuestra moneda se deprecia día tras día, y el llamado dólar paralelo o blue” respecto de su valor es el espejo más visible. Estos serían tres de los puntos más álgidos, pero hay varios más.































