El canciller argentino, Héctor Timerman, y el primer ministro británico, David Cameron, tuvieron ayer un entredicho por la soberanía de las Islas Malvinas en Bruselas, durante la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión Europea (UE)
Timerman reivindicó el histórico reclamo de la Argentina por la soberanía de las islas Malvinas, ubicadas a unos 400 kilómetros de las costas del país y que están bajo dominio de la Londres desde 1833.
El canciller dijo que “lamentablemente el colonialismo de ayer aún persiste, manteniendo hoy la lógica de la apropiación de los recursos naturales”, al disertar en la segunda sesión plenaria de la jornada.
Timerman insistió en que “el gobierno argentino espera que los países de la Unión Europea renueven el llamado al cumplimiento de las resoluciones de las Naciones Unidas sobre la cuestión de las Malvinas”. “Actualmente, un consorcio de empresas lleva adelante una nueva campaña de perforación exploratoria hidrocarburífera en aguas que se encuentran sujetas a un conflicto de soberanía reconocido por las Naciones Unidas y la comunidad internacional”, afirmó Timerman.
Ante este reclamo, el primer ministro británico, que ya había hablado, volvió a pedir la palabra para afirmar que consideraba ”amenazantes” las declaraciones de Timerman y las rechazaba, y sostuvo que las Malvinas “tienen derecho de autodeterminación” y que “los espacios marítimos circundantes están bajo su jurisdicción”.





























