Soy un ciudadano común, de 69 años, peronista, deseoso de avizorar el fin de esta triste realidad en el manejo de la cosa pública donde campea la improvisación, la desobediencia, la negligencia, la incapacidad y el autismo (no cito el acomodo porque lo considero eterno); y con motivo del resurgimiento de algunos temas quiero dar mi opinion. Re-reelección. Volver sobre este tema es gastar dinero y energía en algo que de lograrse (aún en forma lícita), nos pone el sello de país bananero, porque si 40 millones de personas pensáramos que hay una sola que nos puede conducir estamos en peligro, porque indica que la democracia no funciona bien. Boleta única. Otra pérdida de dinero y energías; porque como la ambición de los políticos destruyó a los partidos, el ciudadano que puede tener ideas de izquierda, centro o derecha tiene que hacer una primera elección votando a candidatos de los cuales no conoce ni siquiera la orientación política. Y peor en la segunda vuelta donde cada lema es una coalición pegada con saliva. Los políticos deben primero aprender a convivir dentro de su partido, y luego proyectarse hacia la comunidad. Lamentablemente, casi todo lo que se federaliza en la Argentina se vuelve caos. Es imperioso volver a los partidos políticos y conocer de cada uno de ellos el proyecto de país que tienen (plataforma). Repito: hoy no sabemos qué proyecto de país votamos. Paritarias. Lo que comenzó siendo un justo derecho de los asalariados de discutir sus ingresos con la patronal se transformo en un pandemonium los 365 días del año, donde pareciera que hasta se pierde la esencia de lo que se busca. Pedido a los candidatos para las próximas campañas: no prometer que van a fundar una nueva Argentina (esto ya fue hecho por Moreno, Saavedra, ahora la obligación es mejorarla); no prometer la pulverización del desempleo y de la pobreza porque es tan imposible de lograr que ni el mismísimo Jesucristo lo intento hacer.































