Con nada de recursos y sin fines de lucro, venimos desarrollando desde hace tres años y medio un taller de expresión callejera en distintos espacios de nuestro barrio Alvear. Ahora estamos en La casa de cultura, de Iriondo y Garibaldi. Nos reconocemos por hacer reggaeton (música y baile de jóvenes centroamericanos) y temas de concientización social. Somos entre 50 y 60 personas y nos encontramos no sólo para bailar sino para contenernos en medio de tantas contradicciones políticas, económicas y culturales. Somos guarderías de contención e intentamos reforzar las débiles políticas del Estado, que parece no responsabilizarse por la integridad moral de nuestros niños y adolescentes. Nos pusimos la camiseta de la conciencia y descubrimos que con una de las nuevas expresiones callejeras podíamos trabajar tanto en temas de género como en el de compartir responsabilidad y respeto. Nos une el amor y las ganas de llevar nuestro trabajo a un teatro de nuestra ciudad . Pedimos a los representantes de nuestra ciudad hagan posible este sueño.
































