Gustavo Cerati presenta una disminución del edema cerebral y respira por sus propios medios, mientras se encuentra en condiciones generales estables y sin infecciones, pero su traslado a Buenos Aires "aún no ha sido programado", según reportó ayer el último parte médico emitido en Caracas.
El músico "se encuentra respirando espontáneamente sin ayuda del respirador mecánico", sostuvieron los médicos que lo atienden, y agregaron que "se han realizado controles tomográficos observándose menos edema cerebral".
"No hay evidencia de infecciones activas" y "su traslado aún no ha sido programado", dijeron voceros del cantante.
Se informó que Cerati "actualmente se mantiene en condiciones generales estables, no recibe apoyo de medicamentos vasoactivos y se encuentra respirando espontáneamente".
"Se mantiene el soporte nutricional, rehabilitación física y la terapia respiratoria", agregaron los especialistas.
El intérprete permanece internado bajo cuidados intensivos en el Centro Médico Docente La Trinidad, donde fue alojado el 16 de mayo después de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV).
El director del Instituto Fleni, Ramón Leiguarda, informó que Cerati presenta "una pequeña mejoría" y que se le está retirando la medicación. Al referirse al traslado del músico a la Argentina, dijo que "no hay nada concreto".
Cerati, de 50 años, sufrió una isquemia transitoria cerebral como consecuencia de una fuerte subida de presión tras brindar el 15 de mayo un recital en el campus de la Universidad Simón Bolívar, en Caracas.
Luego padeció una descompensación y fue operado el 18 de mayo en el Centro Médico Docente La Trinidad. l (DyN)
Encuentro en la plaza Pringles
Organizado por la señal de música Quiero Música en Mi Idioma, en sábado próximo, entre las 12 y las 18, en la céntrica plaza Pringles (Paraguay y Córdoba) tendrá lugar el encuentro "Quiero verte bien", la convocatoria que se ha concretado en distintas ciudades para dejar mensajes de apoyo a Gustavo Cerati. Unas 6.500 personas ya han volcado tales testimonios de esperanza en un paño blanco de más de cien metros de largo que servirá también para recoger los mensajes de los rosarinos.