Como centralista creo que no debo dudar de la honestidad, ni de la buena fe, tampoco de las buenas intenciones de la CD, ni de jugadores ni del cuerpo técnico de Rosario Central. De éstos últimos tampoco de su capacidad técnica. Pero fijar como meta treinta puntos en fútbol: ¿está acorde con la rica historia institucional y deportiva del club? El objetivo debe ser el campeonato, el subcampeonato o clasificar a algún torneo internacional, pero no lograr salir de la promoción… Y los torneos pasan y pasan, o salir por un punto en algunas fechas y volver a caer. ¿Es para estar satisfecho con lo hecho o es un fracaso? La conducción del fútbol ha sido notoriamente deficiente. Por lo demás, ¿cuál es el perfil del club que queremos los centralistas? ¿Prioritariamente un club social y subsidiariamente de fútbol? No, de ninguna manera, y sin desdeñar de lo social, de la adquisición de valiosos inmuebles, pantalla gigante en el estadio y otras. Rosario Central no merece que se minimice lo genuino de su razón de existir: el fútbol. Y hasta no es digno institucionalmente tanta pobreza futbolística.
































