El capítulo refuerzos en Central no sufrió grandes modificaciones. Sí se
confirmó que el lateral peruano Roberto Guizasola viajará hoy desde Lima a Rosario para sortear la
revisión médica y estampar la firma con el club auriazul, pero de la misma forma se abrió un
interrogante respecto a la posible llegada de José Shaffer, con quien los canallas tienen todo
acordado de palabra. La complicación, claro está, tiene que ver con su situación con Benfica de
Portugal, dueño de su pase. Esto muestra a las claras las dificultades que está teniendo Central
para cerrar las incorporaciones de cara al inicio de la próxima temporada de la Primera B
Nacional.
La prueba está en que Guizasola, quien hace unos días parecía que no tenía
chances de venir a Arroyito, hoy partirá desde su país para sumarse. La operación había quedado
sellada de palabra el miércoles luego de que Juan Aurich, propietario del pase, accediera a abonar
el 15 por ciento correspondiente al jugador.
Guizasola tenía pensado volar ayer rumbo a la Argentina, pero debido a algunos
trámites personales que tuvo que realizar en Lima, más unos inconvenientes en cuanto a los pasajes
hizo que pospusiera su viaje para la jornada de hoy.
Lo concreto es que el lateral derecho, quien en todo momento mostró mucho
entusiasmo en venir a Central, estará en nuestro país mañana por la mañana. Una vez que llegue a
Rosario se someterá a la revisión médica de rigor e inmediatamente se pondrá a las órdenes del
entrenador Reinaldo Carlos Merlo.
"Nosotros no vamos a dejar pasar una operación por unos dólares, así que
volvimos a hablar con los señores de Rosario Central y estamos asumiendo casi la totalidad de este
dinero. Se está vendiendo el 50 por ciento del pase", declaró ayer desde Perú Edwin Oviedo, el
presidente de la institución de Chiclayo.
Central comprará en 300 mil dólares la mitad del pase del futbolista, a quien le
firmará un contrato por dos años. Transcurrido ese tiempo, si la dirigencia canalla no hace uso de
la opción por el otro 50 por ciento, el jugador deberá regresar a Juan Aurich.
La otra cara de la moneda es la que se vive con Shaffer. El defensor tiene todas
las intenciones de venir a jugar a Arroyito, pero la operación sigue dependiendo del dinero que
Benfica se había comprometido a aportar para abonar parte del sueldo del futbolista y que ahora se
niega a poner.
José Shaffer padre, que hace las veces de representante de su hijo, le confió a
Ovación desde Córdoba que la operación no está caída por completo. Tanto él como su hijo esperan
una respuesta del club portugués que sea favorable y que allane el camino del jugador a Rosario. Si
eso no sucede, los Shaffer tienen pensado viajar el lunes a Portugal para que el lateral comience a
entrenar allá.
En ese viaje a Portugal la apuesta será tratar de solucionar el problema
personalmente, pero las pretensiones es que todo se resuelva antes de ese día para no tener que
trasladarse hasta el Viejo Continente.
Por lo pronto, el jugador está en Córdoba, a la espera de que desde Benfica le
hagan un guiño para poder sumarse al plantel auriazul, que hoy es el gran deseo del ex Racing y
Banfield.
Por su parte, el secretario de fútbol Gonzalo Belloso viajó a Buenos Aires para
avanzar en otras negociaciones.