Buenos Aires. — Dos muchachos fueron detenidos ayer como presuntos
encubridores del crimen de Renata Toscano, ocurrido el martes en Wilde, y los investigadores buscan
como autores a otros dos chicos, uno de 14 años, quien ya estuvo demorado por el hecho pero fue
liberado por falta de pruebas.
En poder de los dos jóvenes de 22 y 29 años apresados ayer a la madrugada en los
allanamientos realizados en el barrio Rancho Grande, de Wilde, fue encontrado un revólver calibre
38, del mismo tipo al utilizado para asesinar a la arquitecta y catequista.
Urgencia. Los procedimientos fueron ordenados "de urgencia" por la fiscal Nº 2
de Avellaneda, Mariela Bonafine, luego de la detención de uno de los presuntos autores del hecho
que se concretó el domingo a la noche en una estación del servicio del barrio porteño de Barracas.
Se trata de un joven identificado como Nahuel Avilés, alias Chicle, de 22 años.
El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y el ministro de Seguridad provincial,
Carlos Stornelli, aseguraron que ese muchacho fue el autor material del disparo que mató a
Toscano.
Uno de los allanamientos realizados por personal de la DDI de Lomas de Zamora se
concretó durante ayer a la madrugada en una casa de la calle Guaminí del barrio Rancho Grande.
Allí, los policías hallaron colgada en la cocina una mochila color negra que en su interior llevaba
el revólver calibre 38 Special.
El dueño del lugar, de 29 años, le dijo a la policía que ese revólver no era
suyo, sino que pertenecía a un tal Chicle, quien se lo había hecho llegar horas antes por
intermedio de otro joven, y le había pedido que se lo guardara unas horas para, luego, hacerlo
desaparecer.
Los efectivos detuvieron más tarde a ese joven, de 22 años, quien será indagado
por el delito de "encubrimiento agravado" por la fiscal Bonafine, al igual que el otro
muchacho.
La fiscal de la causa aguardaba poder ratificar esas declaraciones en las
indagatorias que tiene programadas para las próximas horas, ya que las mismas carecen de valor si
no son hechas en sede judicial.
Además, en los procedimientos realizados en distintas casas del barrio Rancho
Grande fueron secuestrados otros dos revólveres calibre 22 largo y más de70 municiones de distintos
calibres.
Respecto a los prófugos del caso, los investigadores aseguraron que se trata de
un adolescente de 17 años y de un chico de 14, quien ya había estado demorado por la policía
algunas horas junto a su padre después del hecho, cuando vecinos desarrollaban la primera marcha de
protesta frente a la comisaría de Wilde.
Nuevos indicios. Sin embargo, en aquella oportunidad, la Justicia entendió que
no había pruebas firmes como para mantenerlo detenido y decidió tomarle sus datos y ordenar que se
fuera a su casa.
Con las nuevas pruebas incorporadas, la fiscal Bonafine solicitó un allanamiento
en la casa de este chico y su detención, pero cuando la policía concurrió al lugar no lo encontró,
según indicaron los pesquisas.
Las fuentes explicaron que en la vivienda fue hallado el padre del menor, quien
dijo que no sabía dónde estaba su hijo. En el lugar, la policía secuestró un teléfono celular que
había sido denunciado como robado.
Fuentes judiciales aseguraron que la fiscal Bonafine aún tiene dudas sobre la
autoría material del homicidio, ya que existe una línea investigativa que apunta al joven apodado
Chicle, y otra que se inclina por el adolescente de 17 años, aún prófugo.
(Télam)