Godeken. — Los dos jóvenes sospechosos de haber matado a un comerciante de
esta localidad para robarle dinero y otras pertenencias fueron apresados ayer a las cinco de la
madrugada mientras dormían en un galpón de chapa ubicado en la zona periférica de la localidad de
Beravebú. Los detenidos, quienes confesaron ante la policía haber cometido el hecho, están alojados
e incomunicados en la Alcaidía de Melincué y serían indagados mañana por la jueza de Instrucción de
esa ciudad, Elizabeth Mangini.
Un llamado anónimo a la policía posibilitó capturar a los presuntos autores del
crimen de Luis José Faenze, de 62 años, cuyo cuerpo fue hallado el miércoles último en el baño de
su vivienda con varias puñaladas en la espalda, otra en el cuello y un corte en el gluteo
derecho.
"Si bien los detenidos aún no prestaron declaración en el tribunal todo indico
que de acuerdo a las confesiones que hicieron ante la policía y los elementos secuestrados el caso
estaría esclarecido", dijo el subjefe de la Unidad Regional IV del departamento Caseros, con
asiento en Casilda, Rogelio Piccioni.
Los imputados fueron identificados como Humberto Facundo Torres, un muchacho de
21 años con domicilio en Godeken, y Angel Gastón Giacobe, de 27 y residente en Beravebú.
Tras cometer el crimen se habían alejado de la zona con un Fiat Uno
perteneciente a un peluquero de Firmat. Ese vehículo e fue encontrado a las pocas horas en
jurisdicción de la localidad cordobesa de Laguna Larga. Pero los delincuentes prefirieron volver y
ayer fueron atrapados en Beravebú sin ofrecer resistencia. Estaban descansando en el piso de tierra
de un precario galpón de chapa situado en las calles Alberdi y Chacabuco detrás un playón de
estacionamiento.
Al momento de la detención los sospechosos tenían consigo poco más de
cuatrocientos pesos cada uno y dos teléfonos celulares de los cuales el que estaba en poder de
Torres le faltaba el chip y pertenecería a la víctima.
Luego del secuestro de esos elementos, un grupo de uniformados se trasladó hasta
la vecina localidad de Godeken e incautó en el interior de la casa del padre de Torres una cuchilla
de quince centímetros de hoja que fue utilizada en el crimen, además de alhajas y un reloj pulsera
robadas a Faenze y que estaban en el patio de la vivienda debajo de unas chapas.
El lugar allanado fue apuntado por Giacobe, quien además habría reconocido ante
la policía ser participe del asesinato.
Para el avance de la investigación fue clave el testimonio de Soledad, una chica
de 16 años, que confesó en la comisaría de Godeken que su hermano y su novio mataron a Faenza para
robarle dinero y otros elementos.