Boasso: "Hay que regular para identificar"
“Hace 14 años dije que si no se buscaba una regulación, el problema permanecería y se agravaría”, señaló el edil radical, quien no dudó en afirmar que “hay que regular para identificar, por ahí comienza la solución”.
16 de septiembre 2015 · 01:00hs
El concejal Jorge Boasso destacó que hace 14 años presentó su primer proyecto sobre la actividad de los cuidacoches en la ciudad. “Hace 14 años dije que si no se buscaba una regulación, el problema permanecería y se agravaría”, señaló el edil radical, quien no dudó en afirmar que “hay que regular para identificar, por ahí comienza la solución”.
Boasso destacó que hay dos opciones para afrontar esta problemática. “Una es la prohibición, con persecución, que para mí es imposible de practicar en una de las ciudades que tiene uno de los índices de asesinatos más altos del país”, recalcó.
“En este país, salir a perseguir trapitos sin pruebas puede ser complicado, y además sería inútil”, sostuvo Boasso.
Por eso, el concejal sigue proponiendo otro camino diferente. “Hay que apuntar a lograr la regulación de la actividad. Hay que copiar a los que hicieron las cosas bien. En Uruguay, en Córdoba, en Mar del Plata en una época, los obligaron a identificarse”, comentó el concejal.
Y amplió: “Allí obligan a identificarse con una pechera. Eso significaría además un número, una credencial con nombre y apellido, y abajo diría contribución voluntaria. De esa manera, se lograría que la persona, sabiendo que está identificada, se cuide”.
“Sería una especie de permiso como los de los manteros, se puede hacer algo similar. Siempre y cuando se registren y se identifiquen. Además, se debería requerir un certificado de buena conducta previamente”, precisó.
“Así, en el caso de que se produzca algún apriete, uno puede saber con la credencial, el nombre o el número de esa persona, y entonces lo puede denunciar a la policía”.
Además, Boasso sumó otra iniciativa. “Para mí, en los grandes espacios, donde hay actividades deportivas y culturales, habría que cederlos a organizaciones no gubernamentales (ONG) para que el producido lo utilicen en su bien público”, confió.