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Benedicto XVI: "Frente al dolor familiar miremos la cruz de Cristo"

Benedicto XVI lamentó las "tribulaciones" de las familias golpeadas por la crisis. La preocupación por el futuro de los hijos "empeora por la amenaza del desempleo", agregó.

Sábado 07 de Abril de 2012

El papa Benedicto XVI presidió ayer el Vía Crucis de Viernes Santo en una ceremonia frente al Coliseo de Roma, en la que aludió a las "pruebas y tribulaciones" que enfrentan las familias golpeadas por el desempleo y la crisis económica europea.

"La experiencia del sufrimiento y la cruz se relaciona con toda la humanidad pero también con la familia", en la cual los conflictos, las preocupaciones por el futuro de los hijos y la enfermedad "empeoran con la amenaza de desempleo y otros efectos negativos de la crisis económica", dijo el Papa.

"Cuando nuestras familias deben enfrentar el dolor y la adversidad miremos la cruz de Cristo: allí podemos encontrar el coraje y la fuerza para continuar", enfatizó Benedicto.

Vestido con túnica de color rojo para simbolizar la sangre derramada por Jesús, el Papa añadió que "en estos días la situación de muchas familias se ve agravada"; sin embargo aconsejó a "observar la cruz de Cristo"

Miles de turistas, peregrinos y romanos atestaron el paseo en el exterior del Coliseo y el antiguo Foro Romano para orar con él y escuchar los himnos en una noche nublada. Los fieles sostenían velas y libros de oración. Unos pocos mostraban los ramos de olivo guardados del Domingo de Ramos.

Familias de Italia, Irlanda, Burkina Faso y Perú se turnaron para cargar la cruz en torno a la antigua estructura asociada a los primeros mártires cristianos.

Próximo a cumplir 85 años, Benedicto XVI siguió la procesión de rodillas sobre una plataforma ubicada en el Monte Palatino, que enfrenta al Coliseo.

Este año, el Papa pidió a una pareja italiana que está casada desde hace 59 años que escriba una serie de reflexiones sobre las alegrías y sufrimientos de la vida familiar para ser leídas durante los intervalos de la ceremonia (ver aparte).

La pareja, Danilo y Annamaria Zanzucchi, que tiene cinco hijos y 12 nietos, es confundadora del movimiento Focolare, una organización católica que promueve la familia tradicional: pareja consagrada, de diferentes sexos, unida con fines de procreación.

Las reflexiones de los Zanzucchi, publicadas por el Vaticano antes de la ceremonia, invitan a los fieles a meditar sobre cómo sufrió y murió Jesús para expiar los pecados humanos, incluyendo aquellos cometidos en el contexto de la vida familiar.

Desde que fue consagrado como cabeza de la iglesia católica, en 2005, Benedicto XVI defendió la familia tradicional y se pronunció contra el divorcio, el matrimonio igualitario y el aborto.

Hoy. El Papa presidirá hoy la Vigilia de Pascua en la Basílica de San Pedro, en tanto el domingo celebrará la misa de Resurrección en la plaza de San Pedro y brindará la bendición "urbi et orbi" (a la ciudad y al mundo).

La procesión fue el segundo evento de Viernes Santo para el obispo de Roma. También presidió una misa en la Basílica de San Pedro para conmemorar una de las jornadas más solemnes del calendario cristiano.

El jueves había reiterado la prohibición de la Iglesia Católica al sacerdocio femenino y advirtió que no toleraría la desobediencia de los clérigos ante las enseñanzas fundamentales.

Benedicto, quien lucía cansado ayer, regresó la semana pasada de un viaje a México y Cuba.

La cruz

El Papa, que cumple 85 años el 16 de abril, no cargó la cruz durante la procesión que duró una hora. En su lugar, escuchó con atención las meditaciones sobre el sufrimiento que le pidió componer a una pareja de italianos mayores para la tradicional ceremonia. Cuando la reflexión final se leyó en voz alta, al pontífice le entregaron una cruz de madera, delgada y ligera, que sostuvo con firmeza durante unos minutos.

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