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Balean a dos jóvenes al salir de una pileta: uno murió y otro está grave

Dos jóvenes fueron baleados a mínima distancia ayer al salir de las piletas del Polideportivo Balnearios del Saladillo. Carlos Acosta, de 20 años recibió un disparo en el abdomen y otros dos en...

Jueves 19 de Diciembre de 2013

Dos jóvenes fueron baleados a mínima distancia ayer al salir de las piletas del Polideportivo Balnearios del Saladillo. Carlos Acosta, de 20 años recibió un disparo en el abdomen y otros dos en el cráneo: murió al instante. En tanto, a Ariel Jesus Zamora, de 22 años, un tiro le perforó el abdomen. Según amigos de los dos chicos todo había comenzado con una discusión en la pileta entre Acosta y dos muchachos, que serían los mismos que lo atacaron en la salida de la pileta, frente al emblemático "monumento a la mandarina", en avenida del Rosario 500 bis.

Carlos y Ariel eran parte de un grupo de unos quince chicos oriundos de la zona sur de Villa Gobernador Gálvez, el barrio Coronel Aguirre. Era la primera vez que Carlos llegaba a las piletas. Este grupo salió del complejo por la puerta que está sobre avenida del Rosario cuando una moto Enduro, que había estado estacionada a media cuadra durante 45 minutos, se puso lentamente en marcha. Eran las 18.

"Una vez que estábamos afuera y cuando nos acercamos a la calle pasaron dos muchachos en una moto, una Honda YBR, muy despacito. Uno sacó un arma y empezó a los tiros, pero le apuntó a Carlos directamente", contó una de las integrantes del grupo. "El pibe tiró y todos nos fuimos para la puerta de las piletas pero un tipo las cerró. Nos desesperamos, pensamos que iban a seguir tirando, pero por suerte se fueron", dijo con ojos llorosos otra de las adolescentes que estaba en el lugar.

Tres nombres comenzaron a repicar entre el grupo: Axel, Zurdo y Lucas. Varios de quienes estaban con las víctimas los conocen del barrio y no dudaron en mencionarlos como los atacantes.

Los tiros fueron precisos: a Acosta dos tiros fueron a dar en el estómago y un tercero le perforó un ojo, con lo que cayó fulminado. A Ariel una bala le ingresó en el abdomen y terminó internado. Tanto las víctimas como los agresores se conocían del barrio. "Pero no se hablaban", dijo un familiar de una de las víctimas.

Mil personas. La tarde del miércoles había en el lugar unas mil personas, entre ellos los atacantes. Carlos se acercó a uno de ellos y le dijo de mal modo que se alejaran. "Les pidió que se fueran de ahí, que sabía que habían ido a robar y que él estaba con amigos, les pedía que no fueran a robar a sus amigos", contó una nena que fue testigo del entredicho.

Entonces los tres muchachos, con amenazas entre dientes, se fueron de la pileta. "Nos vemos después", lanzaron. Nadie se percató de la discusión, no se vieron golpes ni se escucharon insultos. Sólo una advertencia: "A la salida nos juntamos".

El incidente verbal sucedió alrededor de las 17, cuando la sensación térmica llegaba a los 34 grados, los chicos jugaban y los grandes estaban en otra cosa, un día común en la pileta. Ya cerca de las 18 el grupo de amigos decidió irse. Cuando llegaron a la puerta sonaron las balas.

Cerca de las 19.30 Silvana, la madre de Carlos Acosta, estaba sentada y desesperada en la puerta de la seccional 11ª, en el profundo sur de la ciudad. "Mi hijo vivía en Coronel Aguirre con el padre y la abuela, es grande ya, no tuvo antecedentes de mayor, pero de chico sí, por robo creo", contó la mujer. En voz baja siguió hablando de su hijo. "Tuvo problemas con drogas, pero ya los había superado, a estos muchachos que lo mataron los conocía. El no estaba trabajando ahora, estaba buscando, pero como yo no vivía con él no sé" murmuró Silvana.

Una vez que se produjo el desbande, los que estaban dentro del predio y quienes pasaban por el lugar se acercaron a los dos baleados. "Uno estaba directamente tirado, duro. Al otro lo quisieron llevar al hospital en una motito, pero un móvil del Comando que vino rápido lo cargó y se lo llevaron", comentó un testigo. A quien trasladaron es a Ariel, quien terminó internado con pronóstico reservado en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez.

Locura. "Fue una locura, cuando escuchamos las detonaciones pensamos que eran de una moto, un ruido que hacen con el motor al acelerar, toda la gente salió del agua y se fueron. ¿Qué pasaba si las balas entraban para el lado de la pileta?, se preguntaba una mujer joven que estaba en la puerta del lugar con su marido y sus dos hijas pequeñas.

Pasadas las 20 en la seccional 11ª todo era tensión y llamadas telefónicas para confirmar identidades. "Vamos a pedir allanamientos, los agresores a partir de los testigos casi están identificados", comentó una fuente policial.

Una mujer que estaba en la misma seccional dijo conocer a los atacantes. Sostuvo que "el zurdo salió hace dos semanas de estar preso", pero esta versión no fue confirmada por las fuentes policiales.

Los amigos de las dos víctimas estaban estremecidos y con pocas palabras. "Nosotros no venimos nunca a las piletas. Y Carlos era la primera vez", manifestó otra de las adolescentes del grupo.

Una referencia de la zona sur

El Balneario del Saladillo se inauguró el 19 de diciembre de 1992. El portal online de la Municipalidad de Rosario destaca que a partir de su habilitación fue eje de convocatoria de vecinos del barrio y de distintos lugares. El balneario cuenta, además, con el polideportivo y el brazo recuperado del Saladillo, inaugurados en 1993. Consta de un playón donde se practican deportes. El brazo recuperado recibe a sus visitantes con mesas, parrilleros y amplio espacio verde.

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