Representantes de los mercados concentradores frutihortícolas, restaurantes, hoteles, organizaciones ambientalistas y del Banco de Alimentos Rosario (BAR) acordaron ayer con la Secretaría de Medio Ambiente municipal y el Banco Mundial el armado de una agenda y mesa de trabajo común para la recuperación de alimentos desperdiciados por grandes generadores. Fue después de una reunión en la que se presentaron los resultados preliminares de una encuesta de consultores contratados por el organismo internacional, con la que se busca avanzar en una estrategia para reducir los desechos orgánicos y reutilizarlos para consumo humano, animal y, en última instancia, compostaje.
Los grandes ausentes fueron los referentes del sector supermercadista local, justo un área en la que el 45 por ciento de los desperdicios en alimentos son frutas y verduras desechadas por "motivos estéticos". En el caso de los restaurantes es del 40 por ciento, mientras que en los domicilios es la mitad.
Mariano Grassi, presidente del BAR, explicó que en la actualidad la entidad colabora con unas 140 instituciones de la ciudad, que asisten a 28.000 personas. Reparten unos 80 mil kilos de alimentos recuperados por mes y aspiran a llegar a 200 mil kilos para 2020. Según distintas fuentes, en Rosario hay entre 400 y 500 instituciones que brindan asistencia alimentaria.
En un país que produce para dar de comer a otros diez, y teniendo en cuenta que el nivel de desperdicios a nivel global es un tercio de lo que genera, se tiran alimentos para dar de comer a otras dos naciones más.
Posturas. El Mercado de Productores (sobre bulevar 27 de Febrero) ya trabaja en la recuperación de alimentos, pero ayer allí manifestaron que aún se podría avanzar más. Creen que se pueden rescatar entre el 20 y 30 por ciento de las frutas y verduras. En tanto, desde el Mercado de Concentración de Fisherton, con algunas reparos y planteos, expresaron el interés en sumarse a la iniciativa. En actualidad colaboran con diferentes instituciones.
Los distintos actores coincidieron en que fue una reunión para "escuchar", avanzar en un trabajo común y ya aparecieron algunas propuestas que van más allá de la recuperación de desperdicios de alimentos.
En este sentido, el Taller Ecologista planteó profundizar con un plan de separación y recuperación en origen de los desperdicios orgánicos y cambios en los paradigmas de alimentación "porque no es lo mismo un alimento fresco que multiprocesado", expresó Laura Moya, coordinadora del área de Soberanía Alimentaria.
Desde la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Rosario (Aehgar) manifestaron la necesidad de asistir a los hoteles, restaurantes y bares más pequeños, que no tienen la misma capacidad ni infraestructura para abordar la problemática por lo que expresaron sus dudas. También pusieron sobre la mesa el sistema actual de recolección y deposición que tienen los grandes generadores y la necesidad de mejorarlo.
Los empresarios entienden que las iniciativas "deben tender a bajar los costos a todos" y propusieron, por ejemplo, que los locales que avancen en procesos de recuperación y reciclaje puedan certificar con una especie de "sello verde" para distinguirse respecto de aquellos que no lo hacen.
Las partes acordaron para el 18 de octubre próximo —Día Mundial de la Alimentación—, armar una campaña de concientización. Así lo señaló la subsecretaria de Medio Ambiente, Cecilia Mijich, al término del encuentro en la planta de compostaje de Bella Vista de la que participaron también consultores del Banco Mundial y de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).
Allí se planteó además sumar a otros actores que vienen trabajando desde hace años en la temática, como el área de Agricultura Urbana municipal.
Desde el sector privado se lamentaron de que no haya leyes que castiguen el no recupero o reciclado propio.