Un chico de 15 años fue asesinado ayer a la tarde en barrio Moderno, en la zona
sudoeste de la ciudad, de un balazo en la nuca tras un confuso episodio en el que aparecen
involucrados un efectivo del Servicio Penitenciario provincial y un agente de la Patrulla Urbana de
la Unidad Regional II.
El crimen se desencadenó por una discusión que un grupo de jóvenes, entre los
que estaba la víctima, mantuvo con una vecina del Fonavi por la construcción de un parrillero sobre
una de las veredas. La irrupción de los empleados de las fuerzas de seguridad se explica, según
contaron algunos a este diario habitantes de la zona, en que al menos uno de ellos sería hijo de
esa mujer.
Balazo certero. Brian López, el menor fallecido, recibió un balazo efectuado a
corta distancia que le ingresó por la nuca y le salió por el mentón. Una ambulancia del Sies lo
recogió en un espacio verde situado entre dos monoblocks ubicados a unos 30 metros al sur de Biedma
y Espinillo, sobre un pasaje denominado 1870.
El terreno presenta algunas ondulaciones y justo en uno de esos defectos en la
tierra se podía observar el lugar exacto donde el pibe cayó desvanecido. Una mancha irregular de
color bordó en el pasto reseco era la muestra elocuente de la gravedad de la herida que sufrió el
chico. El móvil sanitario lo trasladó hasta el Hospital Clemente Alvarez, pero murió a los pocos
minutos.
Todo ocurrió alrededor de las 16.30. Según contaron vecinos del barrio, Brian se
encontraba sentado sobre unos bancos de cemento que están situados delante de un quiosco, en Biedma
y el pasaje 1870. A pocos metros de allí, sobre la vereda norte de calle Biedma, delante de uno de
los edificios del Fonavi, un hombre trabajaba en la construcción de un parrillero con la intención
de abrir un carrito de expendio de comidas rápidas.
La discordia. El armado del asador ya había causado algunos encontronazos en ese
sector del barrio, donde la calle Espinillo hace como una especie de división entre las viejas
torres del Fonavi y las casitas más nuevas y de una sola planta.
Una mujer que vive en el primer piso del edificio que queda más cercano al
parrillero, según contaron a LaCapital vecinos del barrio, se oponía a la construcción de la
parrilla con el argumento de que la emanación de humo la perjudicaría. Ese entredicho se actualizó
ayer a la tarde con una fuerte discusión entre esa mujer y el hombre que estaba en pleno armado del
esqueleto de chapa del parrillero.
Los testigos que hablaron con este diario, previo acuerdo de no divulgar nombres
o apodos, contaron que Brian estaba en el kiosco de enfrente y que cuando empezaron los gritos
cruzó la calle "y se metió en la discusión". Unos muchachos que al caer la tarde ayer estaban
sentados en torno al mismo negocio donde había estado Brian señalaron que la mujer en cuestión
"tiene dos hijos policías. Y entonces los llamó. Los milicos llegaron y los sacaron a todos
corriendo y a los tiros".
Cacería. Fuentes de la investigación indicaron que López fue perseguido y
baleado por dos personas que se desplazaban en una moto. Los vecinos contaron que se escucharon dos
disparos. Lo cierto fue que tras el episodio, se presentaron en la seccional 19ª Julio Gerardo V.
un efectivo del Servicio Penitenciario de 30 años, y Alan C., agente de la Patrulla Urbana de la
policía local, de 23 años de edad. Los dos entregaron sus pistolas 9 milímetros reglamentarias. De
acuerdo a la escasa información que trascendió ayer, el autor del disparo habría sido el
guardiacárcel.
"Nos llegó la versión de que hubo diferencias previas entre un familiar del
penitenciario con la víctima, pero eso aún no se pudo volcar en el sumario. Son versiones. Por
ahora están los dos detenidos porque no se sabe si el policía también disparó", indicó una fuente
de la investigación. Un dato que llamó la atención fue el secuestro de una tercera arma, además de
las 9 milímetros.
Los miembros de las fuerzas de seguridad tuvieron que ser trasladados a la
seccional 13ª porque en un momento dado se presentaron los familiares de la víctima y se tomó esa
medida para evitar incidentes dentro de la 19ª.
Anoche los dos se encontraban declarando en la comisaría de Bella Vista. Los
investigadores establecieron que el autor del disparo que mató a Brian fue el efectivo del Servicio
Penitenciario. Al cierre de esta edición las fuentes no pudieron aclarar si Julio Gerardo V. o Alan
C. tienen un hermano policía que haya tenido participación en el asesinato, tal como lo mencionaron
los vecinos. El primero tiene domicilio fijado en Biedma y Matienzo y el segundo en Liniers al
3400.
El caso es investigado por la jueza de Instrucción María Luisa Pérez Vara, con
participación de la Dirección de Asuntos Internos. Esta mañana irán a declarar a Tribunales como
imputados.