En 1453, los turcos comandados por el sultán Mehmet II tenían rodeada a Constantinopla (Bizancio), capital del Imperio romano de Oriente. Se cuenta que cuando estaban a punto de conquistarla, los sabios bizantinos, en lugar de organizar la defensa, perdían energías discutiendo sobre el sexo de los ángeles. Atacó el sultán, y destruyó el imperio. Decenas de miles de sabios argentinos pierden energías discutiendo propuestas para los miles de conflictos sociales que se amontonan desde hace 65 años, y que no los resolverán sin atacar los tres grandes temas nacionales: 1) Terminar con la pobreza, triplicando las exportaciones de bienes y servicios, lo que permitirá triplicar los salarios. Los argentinos pueden hacerlo. La sociedad no puede prosperar estando en conflicto social. 2) Eliminar los corruptos en la administración pública, el crimen organizado y la inseguridad ciudadana, que destruyen la moral y la paz. 3) Enmendar la Constitución: eliminando la autocracia presidencial, las deformaciones institucionales acumuladas, el opresor gobierno federal y las ficciones que tiene la Constitución. El apoyo ciudadano es decisivo para alcanzar esos objetivos. Lograrlos requerirá no menos de 20 años, pero los frutos se irán apreciando año a año y facilitarán resolver los miles de problemas que se siguen amontonando.


































