Un joven de 23 años y un hombre paraguayo de 45 fueron detenidos como sospechosos del atraco perpetrado en una mutual de San Javier de la cual, el lunes a la tarde, dos asaltantes armados y disfrazados robaron unos 230 mil pesos. El joven, oriundo de esa ciudad, fue apresado en una casa de un paraje rural en cuyas inmediaciones fue recuperado gran parte del botín, mientras que su cómplice cayó ayer a la tarde en la zona de islas que se encuentra frente a la ciudad del norte santafesino.
Casa y auto. Emanuel Ferreyra, de 23 años, fue detenido el martes a la noche en una casa del paraje Colonia Francesa, unos 8 kilómetros al sur de San Javier. Los voceros indicaron que el joven se escondía allí y que se movilizaba en un Peugeot 504 con vidrios polarizados similar al visto en la escena del atraco cometido el lunes en la filial de la Mutual del Club Belgrano, en la zona céntrica de San Javier.
En el lugar los policías hallaron elementos probatorios de la participación del joven en el robo en el que además de la recaudación los maleantes se llevaron efectos personales de las víctimas, como un celular, una billetera y un maletín del gerente.
Por otra parte, los pesquisas supieron que el cómplice de Ferreyra era un ciudadano paraguayo identificado como Fernando Frutos, de 45 años, cuyo documento fue hallado por la policía en la casa allanada en Colonia Francesa.
A partir de información de inteligencia, los policías supieron que Frutos habría cruzado a las islas que están frente a San Javier y hacia allí fueron unos 40 uniformados que lo terminaron encontrando la tarde de ayer.
Antes de huir, según refirió el diario Uno de Santa Fe, fue Frutos el que enterró el botín en un sitio que fue detectado por los uniformados, que así recuperaron un total de 228.975 pesos, casi el total de lo denunciado como sustraído.
Robo exprés. El lunes, apenas pasadas las 15, dos hombres armados irrumpieron en la filial que la Mutual Belgrano de Gobernador Crespo inauguró dos años atrás en la zona céntrica de San Javier, ciudad ubicada 150 kilómetros al norte de la capital provincial. En ese momento se encontraban el gerente y un empleado administrativo realizando el arqueo de caja.
Luego de amenazar a sus víctimas a punta de pistolas y dejarlas maniatadas en una oficina contigua, los ladrones recogieron el dinero de la recaudación —correspondiente al movimiento de la filial y de un pago fácil que funciona en el local— y se alzaron con unos 230 mil pesos. Parte del botín fue guardado en un maletín del gerente, a quien también le sustrajeron una billetera y el celular.
Los hampones estaban vestidos con ropa de trabajo azul y sombreros de paja. Pero uno llamó la atención de las víctimas ya que parecía estar usando una peluca. Al parecer, los ladrones sabían que serían captados por las cámaras de vigilancia de la mutual y decidieron disimular sus fisonomías. Incluso uno de ellos llevaba un pañuelo que cubría medio rostro, al estilo de los ladrones del lejano oeste, y anteojos para sol.