Buenos Aires.— Un policía bonaerense que había sido echado de la fuerza en
1990 fue detenido ayer acusado del secuestro de Leonardo Bergara, cautivo desde el 22 de diciembre
último. La Justicia federal allanó además la comisaría 1ª de Quilmes, de donde se obtuvieron
"elementos relevantes" para la pesquisa.
El ex policía detenido es Néstor Daniel Ocampo, alias El Oreja, quien quedó
preso en el marco de la causa en la cual ya se encuentran otros dos miembros de la fuerza apresados
y permanecen prófugos otros tres sospechosos.
El nuevo detenido fue exonerado el 20 de febrero de 1990, mientras cumplía
funciones en la comisaría de Florencio Varela. Según las fuentes, Ocampo había estado acusado en
una causa por los delitos de "asociación ilícita, robo reiterado, privación ilegítima de la
libertad y adulteración de documento público".
La orden de detención fue librada por el juez federal de Quilmes, Luis Armella.
El martes a la noche se allanó la comisaría 1ª de Quilmes —donde revistaba el teniente Diego
Maximiliano Costa, otro efectivo detenido— y se secuestró el libro de guardia de la
seccional.
Ocampo es uno de los cuatro policías —entre activos y retirados— que
tenían pedido de captura en la causa del empresario Bergara, de 37 años, quien cumple hoy 24 días
de cautiverio. El arresto tuvo lugar en el marco de 14 allanamientos hechos en la zona sur del Gran
Buenos Aires.
La pista del celular. Con Ocampo son tres los policías que permanecen detenido
por el caso, ya que se le suman Costa y el oficial Víctor Vega, de la Policía Distrital de
Berazategui. Por el hecho también había sido arrestado el superior de Vega, el capitán Juan
Cardozo, titular del Gabinete Criminalístico, liberado el lunes por "falta de mérito". Todos ellos
están sospechados porque, según las pericias, los secuestradores de Bergara habrían llamado a los
teléfonos celulares de Vega y de Costa.
Uno de los llamados habría sido realizado desde un celular que pertenecería a
José Pardini, un ex policía prófugo y con pedido de captura en la causa, que tendría antecedentes
penales y había sido exonerado durante la gestión de León Arslanián en el Ministerio de Seguridad
bonaerense. Desde ese teléfono, posteriormente, se llamó a la familia de Bergara para exigir
rescate.
La tesis conspirativa. Según trascendió, no se descarta que las comunicaciones
hacia sus ex colegas hayan sido realizadas por algún tipo de "recelo" y para ensuciar a la fuerza,
según voceros. Comentaron que una banda con la estructura y logística como para mantener cautiva a
una persona durante más de 20 días no cometería gravísimos errores, como llamar a policías a
teléfonos registrados a su nombre.
Bergara fue capturado el 22 de diciembre cuando salió con su esposa en su
camioneta Grand Cherokee de su casa de Ranelagh, partido de Berazategui. La pareja fue sorprendida
por hombres armados que vestían uniformes de policías e iban encapuchados. Los delincuentes se
llevaron al matrimonio y poco después liberaron a la mujer y abandonaron la camioneta a un costado
de la autopista Buenos Aires-La Plata, en Hudson. Luego se comunicaron con la familia del
empresario y exigieron un millón de dólares de rescate, cifra que redujeron a la mitad.
Bergara es responsable de la firma GB Componentes, en el barrio porteño de San
Cristóbal, un comercio mayorista de artículos electrónicos.
Movimientos
La detención de policías a raíz del secuestro de Leonardo Bergara provocó los
primeros cambios en la cúpula policial de la zona, con la remoción del jefe de la distrital de
Berazategui, comisionado Roque Luján. Este era el jefe de dos policías que fueron involucrados: el
capitán Juan Cardozo y su subordinado, el oficial Víctor Vega.