¿Hay dudas de que los perros son los animales más fieles? No dejo de sorprenderme cuando camino al trabajo y me detengo unos segundos a observar cómo dos o tres perros acompañan a una persona que cuida coches y vive en la plaza ubicada frente a los tribunales en bulevar Oroño. Día tras día, sin importar las condiciones climáticas ni el poco o mucho alimento dispensado, ellos permanecen inamovibles junto a su dueño con una notable alegría y compañerismo. Cuando digo dueño es donde me invade un sentimiento de tristeza por esta persona que "vive" en ese lugar en condiciones casi infrahumanas. Días atrás, cuando la lluvia se hacía sentir acompañada por el frío, venía un tanto ofuscado porque la lluvia y el viento le ganaban la pulseada a mi paraguas; y al pasar por el lugar nombrado me autoinsulté al reparar en la situación de esta persona que con sus fieles compañeros intentaban refugiarse en uno de los tantos árboles del lugar. Esta situación me hizo reflexionar. Es que mi enojo era totalmente injustificado, porque al llegar a casa no tendría más que secarme un poco, poner la ropa húmeda un rato en el calefactor y tomar una taza de café o té, elección que esta persona no podía hacer. Además me detuve a observar cómo mi gato siamés luego de mi llegada se acercaba como todos las tardes a recibirme cariñosamente y supe que para nuestras mascotas no hay nada más importante que sus dueños, ya que ellos no buscan más que ser amados sin pedir nada a cambio e incondicionalmente estarán siempre al lado de aquella persona o familia que decidió que formen parte de su vida, sin tener en cuenta lo mucho o poco que puedan brindarles, porque su fidelidad va más allá de todo esto. Por último, tomando mi taza de café me di cuenta de lo poco que nos falta a la mayoría de nosotros para ser felices y de lo mucho que no tienen algunos otros, y que a pesar de eso intentan ser felices. Por eso pienso que hay que aprender a valorar lo que tenemos. Cuando me olvido de eso, me detengo un rato más en la plaza.



























