Edición Impresa

América bajo los cielos del mundo

Habiéndose celebrado recientemente un nuevo aniversario del Día de las Américas, quiero recordar que ese día fue instituido en el año 1931, considerando que el 14 de abril de 1890 en Washington...

Martes 21 de Abril de 2015

Habiéndose celebrado recientemente un nuevo aniversario del Día de las Américas, quiero recordar que ese día fue instituido en el año 1931, considerando que el 14 de abril de 1890 en Washington, se creó la Unión Internacional de las Repúblicas Americanas, que desde 1948 pasó a llamarse Organización de Estados Americanos, más conocida por la OEA. Hoy podemos decir que América está de moda: por la importancia de su ciencia, la trascendencia de sus poetas, el crecimiento de su comercio, la explosión turística, la evolución de sus deportistas y la vigencia de su música. Claro que también se habla de América por sus problemas internos, por los conflictos entre países vecinos y por la política exterior que influye en Estados trascontinentales. Felizmente, el histórico discurso que el presidente Barack Obama hizo desde Washington el miércoles 17 de diciembre de 2014, en el que anunció la reanudación de relaciones diplomáticas con Cuba, fue un gesto que encendió una luz de esperanza acerca de la resolución de antiguos diferendos entre algunas naciones del continente. Esa ansiada resolución haría posible la realidad de una América donde reine siempre una pacífica convivencia, una armonía que redunde en un progreso y bienestar generalizado. En la Cumbre de las Américas realizada hace unos días en Panamá, se reafirmó el acercamiento entre el mandatario estadounidense y el presidente Raúl Castro; aunque por otra parte, el líder venezolano Nicolás Maduro le solicitó a Barack Obama la eliminación del decreto por el que Venezuela es considerada "una amenaza a la seguridad nacional"; y al mismo tiempo, aseguró que el país bolivariano no es enemigo de Estados Unidos sino del imperialismo. Fueron luces y sombras de una cumbre que alguna vez, cuanto antes, deberá generar solamente luces. Poéticamente, hubo quienes le cantaron a esta parte del mundo; por ejemplo, el desaparecido pero siempre vigente Nino Bravo compuso América, América, y José Luis Perales le regaló su inspiración en una canción. Pero ahora todos esperamos la ¡gran canción!; la más sublime, la que exalte la unión definitiva y firme entre todas las naciones del continente americano; una canción compuesta por la buena voluntad de los presidentes para que América, sea una inmensa paloma de la paz volando esbelta y orgullosa bajo los cielos del mundo.

Edgardo Urraco

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario