El pasado 3 de agosto falleció mi esposo, luego de convivir más de 16 años con diferentes problemas de salud. A pesar del inmenso dolor que provoca la pérdida de un ser tan querido, quiero hacer público mi agradecimiento a aquellas personas que le brindaron una excelente atención durante su prolongado tratamiento, superando el trato profesional y cuidándolo siempre con una calidez humana y un compromiso que permitieron que todo se hiciera un poco más ameno. Agradezco especialmente la colaboración y la dedicación con la que cuidaron a mi esposo hasta sus últimos días y en cada oportunidad que fuera necesario, los doctores José y Esteban Sandamaso, al cuerpo médico y al equipo de enfermeros del policlínico Pami I, destacando la colaboración de la doctora Claudia Wulsohn y el doctor Neri. Teniendo en cuenta los tiempos que corren, espero poder reflejar por este medio mi sincero reconocimiento al cuerpo de enfermeros que con verdadera vocación nos acompañaron en este doloroso recorrido.






























