La notable difusión que ha tenido mi actuación como abogado del caso "Monclus", que me ha dejado expuesto en todos los medios periodísticos de la ciudad, me obligan a aclarar algunas cuestiones. 1) Que la situación planteada en la conferencia de prensa convocada por el juez de la causa doctor Viena para el miércoles 13 de abril, fue impuesta por circunstancias lamentables y en el más celoso ejercicio del derecho de defensa, del que los abogados no nos podemos sustraer, aún a costa del escarnio. 2) De ninguna manera forma parte de mi habitual actuación y decoro con que ejerzo la profesión, en donde siempre he rehusado a la publicidad y notoriedad mediática, hablando sólo por mis escritos y en exposiciones orales en los estrados judiciales. De eso pueden dar cuenta los innumerables colegas y empleados, funcionarios y magistrados del Poder Judicial que me conocen desde tantos años. 3) Mi intervención en ese caso fue asistiendo al joven y brillante profesional doctor Martín Scocco, no asumiendo la co-defensa, porque aún no se había materializado la indagatoria. 4) A raíz de la escandalosa actitud del juez de convocar a una audiencia a periodistas, cuando la causa judicial está en "secreto sumario"; es decir, vedado su acceso para los defensores, me vi en la obligación moral de entrar en la conferencia e increpar al juez su actitud. Además de la presencia del juez había un funcionario de la Corte Suprema que se presentó como encargado de Relaciones Institucionales y coordinaba la conferencia del juez con los periodistas. 5) En el día 14 de abril junto con el doctor Scocco hemos presentado la renuncia a la causa. A continuación transcribo los motivos expresados en ese escrito: "En el caso personal mío, Oscar Eduardo Romera, debo decir que siento vergüenza del comportamiento de VS porque, estando en secreto sumario y sin que la defensa haya tenido acceso al expediente, se han colado el contenido de diversas testimoniales por los medios. Y usted no se puede sustraer de la sospecha, desde el mismo momento que tuvo el tupé de convocar a la prensa a una conferencia. Bochornoso además ha sido que no permitiera la presencia mía como patrocinante y a la del doctor Scocco como defensor técnico, lo que me obligó a forzar la misma y a exponerme al vituperio de periodistas. Demás esta decir que su proceder ha violado el código de ética de los magistrados, que impone serias restricciones en las relaciones con la prensa con relación a los procesos bajo su trámite. Pero resulta además abusiva la detención del doctor Monclús y, además, que esa detención implique un sufrimiento innecesario al fijar la indagatoria para el día de hoy. Se ve que tiene tiempo para florearse ante la prensa, pero no para obrar con la celeridad que impone la situación de una persona privada de su libertad. El carácter de juez subrogante --es decir, nombrado no como lo quiere la Constitución- y la poca experiencia en el cargo, no son excusas que justifiquen su grosero proceder. Por el contrario y por esas mismas razones debió primar la prudencia, virtud necesaria del buen juez. Lamentablemente no fue el caso. La renuncia del doctor Scocco y mi renuncia anticipada a coasumir la defensa es para darle la libertad necesaria al nuevo defensor, así no se puede atribuir cualquier revés a la inquina que indudablemente usted ha demostrado hacia mi persona. Por lo demás, le hago saber que por violación al código de ética de lo magistrados y por el bien de una justicia sana y de calidad humana, haré una presentación sobre los hechos ante la excelentísima Cámara. Por último, pongo a disposición del nuevo letrado copia de los videos, por si dentro de su estrategia está recusar a VS por prejuzgamiento. Téngase presente lo manifestado".




































