El insólito accidente ocurrido el pasado jueves 17 de abril en avenida Circunvalación pudo tener trágicas consecuencias, pero felizmente sólo produjo lesiones de cierta consideración a un niño y a cuatro personas mayores. Como muchos sabrán, a un camión volcador de gran porte se le levantó la caja justo segundos antes de pasar bajo un puente peatonal tendido sobre la avenida, por lo que impactó y derribó a dicho puente. Imagino el asombro del camionero ante el inesperado golpe, y la desagradable sorpresa de quienes transitaban por la pasarela que se desplomó. No conozco el mecanismo que hace elevar la caja volcadora del camión (algunos dicen la tolva), ni el sistema de seguridad que debiera impedir que se levante de imprevisto. Tampoco me quedó claro si se trata de una unidad que transporta materiales u hormigón elaborado; pero para el caso, creo que no tiene gran importancia la diferencia de lo que transporte. Lo cierto es que considerando lo sucedido, me parece que a este tipo de camiones habría que dotarlos de poderosas trabas manuales que impidan un accionamiento accidental. De este suceso, que afortunadamente no terminó en una tragedia, tal vez pueda aprenderse una valiosa lección, que debiera traducirse en mayor seguridad para esta clase de grandes vehículos volcadores.





























