Después de décadas de abandono, se inauguraron este miércoles las obras de restauración de los edificios abovedados que se encuentran en el ingreso al Centro Universitario Rosario, más conocido como La Siberia. La construcción formó parte de un prototipo de viviendas sociales que se proyectaba ejecutar en la región, al comienzo de los 60. Ahora albergarán un puesto de información estudiantil y una tienda de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).
Las obras forman parte del proyecto que transformó radicalmente el ingreso al predio universitario de zona sur donde funcionan, entre otras, las facultades de Psicología, Ciencia Política y Arquitectura. El proyecto incluyó una parada del transporte público para que los colectivos vuelvan a circular por el centro universitario.
El rector Franco Bartolacci inauguró los edificios restaurados que ahora alojan un puesto de la secretaria de Bienestar Estudiantil, donde se ofrece información sobre becas y otros programas para el alumnado, y una coqueta tienda universitaria.
La historia de un plan que no pudo ser
Para generaciones de estudiantes que cursaron en La Siberia los edificios abovedados del ingreso fueron siempre un misterio. En los últimos años, el área de Patrimonio de la UNR recuperó su historia.
El particular conjunto de edificios fue el resultado de una serie de estudios e investigaciones de carácter socio arquitectónico realizadas por el arquitecto Hermes Sosa en la década del 60.
Desde 1964 y hasta 1966, el profesional se desempeñó como director del Equipo de Estudio de la Vivienda (EEV) un espacio creado en la administración de Arturo Illia con el objetivo de servir de apoyo para la realización de una política de viviendas para la región.
Los prototipos se construyeron en tiempo récord. Tanto es as, que el 20 de junio de 1964, cuando Illia llegó a Rosario para participar de los festejos del Día de la Bandera, se acercó hasta los terrenos de la zona sur para ver con sus propios ojos las singulares construcciones.
De acuerdo a la crónica del diario La Capital de esa fecha, el ex presidente, que se alojaba en el ex Hotel Italia (actual sede de gobierno de la UNR), decidió visitar las construcciones por la tarde, ya que el recorrido por la mañana había sido suspendido. Sobre las 19, acompañado por miembros de su comitiva, el primer mandatario llegó a la intersección de Berutti y Riobamba y, luego de caminar unos cincuenta metros, recorrió las construcciones".
Su presencia no pasó inadvertida. "Numerosos vecinos aplaudieron al doctor Illia, quien permaneció algunos minutos conversando acerca de las características de las construcciones con funcionarios de la secretaría de Obras Públicas y de la facultad de Ciencias Matemáticas", continúa la crónica del diario.
El año pasado, la UNR decidió recuperar estos edificios para convertirlos en el nuevo acceso al centro universitario. Los trabajos incluyeron la restauración de las cubiertas abovedadas, sus cielos rasos y fachadas de ladrillos vistos para recobrar su esencia morfológica y estética.
Además, en el interior se demolió la mampostería de los techos para permitir una mejor visual del abovedado, incorporando también una mejor iluminación.
Ahora las bóvedas de ingreso comenzarán a cumplir su nueva función de recepción a los estudiantes.
Cambio de cara para La Siberia
La puesta en valor de los edificios estuvo inmerso en un plan de obras para mejorar el acceso y la seguridad de alumnos, docentes y no docentes que a diario transitan por el predio universitario de Riobamba y Berrutti.
El proyecto incluyó la construcción de una dársena que permite que los colectivos del transporte urbano ingresen al predio, la ejecución de un nuevo ingreso peatonal, mejoras en la iluminación y la construcción de un centro de salud.
Los trabajos forman parte del plan desarrollado para dotar a los edificios de la UNR de mejores condiciones para la comunidad universitaria.