El Banco Central de la República Argentina (BCRA) aumentó 800 puntos básicos la tasa de política monetaria, que pasó de 52% a 60%. Se trata de la suba más alta de esta gestión. El objetivo de lograr un descenso de la inflación y de estimular el ahorro en pesos.
La medida estuvo acompañada de un aumento en el costo de financiamiento de consumos de más de u$s 200 con tarjetas de crédito y se dio luego de que el Tesoro decidiera convalidar el miércoles una fuerte suba en los intereses que paga por sus títulos en pesos.
Para fomentar los depósitos en pesos, el Central dispuso una suba en las tasas de interés sobre los plazos fijos de personas, que pasarán de 53% a 61% anual para los depósitos a 30 días hasta $ 10 millones.
Esto representa un rendimiento de 81,3% en términos efectivos anuales, mientras que el resto de los depósitos a plazo fijo del sector privado (personas o empresas) tendrán una tasa mínima garantizada de 54%, lo que representa una tasa efectiva anual de 69,6%.
Para entender con un ejemplo: si una persona hace un plazo fijo por 30 días de $ 100.000, al finalizar el plazo recibirá $ 105.050, es decir los $ 100.000 que había depositado en un primer momento más un interés de $ 5.050. Si lo renueva, obtendrá al final del plazo $ 110.355. Si lo renueva durante un año, tendrá $ 181.300. O sea: los $ 100.000 depositados inicialmente más un interés de $ 81.300.
“En línea con los objetivos y planes 2022, la autoridad monetaria considera necesario acelerar el proceso de normalización de la tasa de política y del resto de la estructura de tasas de interés de la economía para llevarlas a un terreno positivo en términos reales, de forma de contribuir a preservar la estabilidad financiera y cambiaria”, señaló el Central en un comunicado.
El organismo dijo que “espera que estas acciones contribuyan a un descenso consistente de la inflación” y, para ello, busca incentivar a que bancos, empresas y ahorristas tomen a la deuda del Tesoro nacional como el instrumento de inversión seguro y de mayor rendimiento.
Deuda en pesos
En las últimas semanas el BCRA profundizó la coordinación con el Ministerio de Economía para establecer una estrategia financiera que posibilite disminuir de manera progresiva el financiamiento monetario al Tesoro. Este plan que incluyó el establecimiento de una estructura de tasas de interés o “corredor”.
El corredor está conformado por las Letras del Tesoro de corto plazo como límite superior (hoy en 90% de Tasa Interna de Retorno), la tasa efectiva anual de las Leliq a 28 días (79,8%) como referencia media y la tasa de pases a un día como límite inferior (de 75% de TEA).
“Los resultados positivos de las últimas licitaciones de instrumentos de deuda en pesos en términos de financiamiento neto robustecen la perspectiva de un stock decreciente de pasivos remunerados del Banco Central en términos del PIB”, señaló el organismo monetario.
El Tesoro confirmó ayer que cerró julio con un financiamiento neto de $ 372.000 millones en el mercado de capitales y que, en lo que va de 2022, pudo refinanciar el 130% de sus vencimientos, un número en línea con los objetivos fijados en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Tarjetear será más caro
Paralelamente, el Central dispuso que los consumos de más de u$s 200 que se financien con tarjetas paguen la tasa de interés que corresponde a la regulada por la ley para las tarjetas de crédito emitidas por entidades financieras.
Por lo tanto, siempre que se deje sin pagar al vencimiento del resumen de compras con tarjeta de crédito por más de u$s 200, equivalentes a unos $ 48.000 aproximadamente, deberán pagar una tasa de interés cercana al 83,23%, una tasa que depende en general de cada banco.
Esto es así porque la ley de tarjetas de crédito establece que los bancos pueden cobrar hasta un 25% más que la tasa que perciben por los créditos personales.
Según datos del Banco Central, el promedio de todo el sistema financiero para créditos personales es de 66,58%, por lo que un 25% por arriba de ese nivel equivale a 83,23% aunque, siendo un promedio de todos los bancos, habrá entidades que cobren más y otras menos.
De todas formas, informó el el organismo, los bancos “deberán notificar a los tarjetahabientes antes de aplicar esta medida”.
“Para el resto de los consumos en pesos, el financiamientos de resúmenes hasta 200.000 pesos mensuales mantendrán la tasa máxima fijada por el BCRA de 62%”, aseguró.