
Por Mauricio Maronna
Ayer el oficialismo logró que todo su interbloque se comprometiese a votar a favor y unificó un dictamen para presentar a la Convención Constituyente, en la eventualidad de que todo vaya viento en popa. O en "Popi", porque uno de los encargados de llevar adelante las negaciones era el diputado provincial Joaquín Popi Blanco.
El oficialismo, si es que hay debate, propondrá que se modifiquen 80 artículos sobre 116 de la Constitución provincial, entre ellos autonomía municipal, hábeas data, información pública, revocatoria de mandatos, consulta popular, juicio por jurados, género, duración de los mandatos, etcétera.
En el justicialismo (que tiene once diputados) ayer se mantenía una posición férrea, al menos en las conversaciones con este diario. "Ya dimos nuestra posición, no hay cambios", dijo anoche un legislador. Sin embargo, había optimismo en el socialismo para cerrar un acuerdo con Cambiemos (tiene 9 diputados). "Si quieren votar en contra, que voten. Pero le haría bien a la Legislatura santafesina que se debata, que haya 34 adhesiones para eso", confió la fuente al finalizar el acto encabezado por Miguel Lifschitz en un teatro de la capital provincial.
El oficialismo necesita 26 voluntades para reunir quórum y 34 para que se apruebe el tratamiento sobre tablas. El interbloque tiene 25. Circuló ayer un comunicado de Cambiemos en el que se confirmaba la posición de rechazo a la reforma constitucional, pero no daba indicios sobre el comportamiento a habilitar o no el debate.
La víspera de la sesión especial encontró a los santafesinos de la capital provincial disfrutando del día más primaveral del año, aunque aún no haya llegado la primavera. Pero sólo a los ciudadanos ajenos los vaivenes de la política. Los diputados estaban en sus despachos, o en los hoteles, "rosqueando" posicionamientos para la gran definición de hoy, a las 10, en la Legislatura santafesina. Por sí o por no.




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