"En estos momentos salvar uno o dos empleos es importante". El intendente Miguel
Lifschitz instó a los empresarios que integran el Consejo Económico y Social a extremar los
esfuerzos para conservar puestos de trabajo frente a un escenario de desaceleración de la actividad
económica que pone en riesgo los acuerdos alcanzados para amortiguar, en los meses de enero y
febrero, el impacto de la crisis en el mercado laboral.
El intendente convocó al organismo que reúne a unas 60 entidades representativas
del sector empresario y sindical, organizaciones sociales y universidades para analizar
alternativas que permitan mantener el nivel de empleo en la región y reinsertar a los trabajadores
que pierden trabajo o ingresos como consecuencia de los impactos de la crisis internacional, los
problemas climáticos y el conflicto del campo con el gobierno.
Los ministros provinciales de Producción, Juan José Bertero; de Desarrollo
Social, Pablo Farías; y la viceministra de Trabajo, Alicia Ciciliani, dieron cuenta del proceso de
desmejoramiento de la actividad económica en el territorio santafesino, con su impacto en las
ciudades.
Ciciliani detalló el crecimiento evidenciado en el último mes de las
presentaciones de empresas para acogerse a los procedimientos preventivos de crisis y la gestión de
subsidios para el pago de salarios a través de Repro, que involucran a 8.500 puestos de
trabajo.
Bertero describió a la industria metalmecánica, tanto la vinculada al agro como
a la actividad automotriz, como la más comprometida por la caída de ventas. "No podrá aguantar
mucho tiempo más", advirtió.
Farías, por su parte, enfatizó que el aumento en la demanda de asistencia social
pone en evidencia las consecuencias del ingreso a "un período recesivo". El "regreso" al sistema
asistencial de una capa poblacional que en los últimos años había mejorado su situación a través
del empleo, aunque precario y de bajos ingresos, despunta como el principal síntoma del deterioro
en materia social.
La búsqueda de alternativas de reinserción laboral para este segmento que se
mueve en el borde la línea de pobreza ocupó la agenda de prioridades con igual énfasis que el
pedido de "retener empleo" en el sector laboral más calificado, hoy en riesgo por la caída de
ventas.
Las cooperativas de trabajo, la inversión en obras públicas menores, la
capacitación y la reinserción de trabajadores en nuevos nichos apuntan a cubrir el primer aspecto.
La secretaria de Producción, Clara García, instó a crear "yacimientos de trabajo" a través de la
búsqueda de nuevos nichos de trabajo y enumeró que el área a su cargo pretende llegar este año a
1.200 personas con el programa de capacitación en oficios, recordó la puesta en marcha de la
oficina de intermediación laboral y comprometió al sector bancario a participar en el
financiamiento de microemprendimientos. También alentó un sistema no oficializado de "compre local"
y adelantó que se trabaja para acelerar los trámites de autorización de nuevos proyectos de
inversión.
Los empresarios que asistieron a la reunión respondieron al llamado y pidieron
el apoyo oficial para gestar alternativas que permitan ocupar la mano de obra "con horas ociosas
por la falta de actividad derivada de la caída de ventas" y movilizar los distintos programas de
asistencia a pymes.
Las universidades ofrecieron asistencia técnica para encarar programas de reconversión de
empresas en problemas.
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