El petróleo crudo de la variedad WTI cerró ayer a un precio negativo en el mercado Nueva York, por primera vez en su historia. El derrumben de la cotización fue sobre los contratos de entrega en mayo. La razón fue que la caída de la demanda agravó una situación de sobreproducción, a tal punto que se complicó su almacenamiento.
El barril del crudo que se comercializa en los Estados Unidos cerró a -37,75 dólares para la entrega un mayo. Cayó 49 dólares, o un 268,64 por ciento, en relación al viernes pasado. Quiere decir que, de efectivizarse la operación, el comprador recibiría él ese precio por llevarse la mercadería.
El barril del tipo Brent, que se utiliza principalmente en Europa, también bajó, pero sin producir el fenómeno del tipo norteamericano (liviano). Cayó 6,8 por ciento, a 26,20 dólares.
Lo que ocurrió con el WTI es que los inversores salieron del contrato de mayo antes de su vencimiento el lunes, debido a la falta de demanda real. Cuando vence un contrato de futuros, los operadores deben decidir si aceptan la entrega del petróleo o trasladan sus posiciones a otro contrato de futuros para un mes posterior.
La brusca caída de los hidrocarburos está asociada a varios factores. Uno de ellos es la guerra de precios entre la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) y aquellos que están fuera del cartel, liderados por Rusia. Este conflicto entrará en una frágil tregua en mayo y en junio, con un recorte en la producción de unos 8,5 millones de barriles diarios.
Pero también influye el incremento de la producción de petróleo no convencional o "shale oil" en los EEUU, que colmó todas las plantas de almacenamiento disponible en ese país.
A esto se suma que la demanda física viene disminuyendo sensiblemente desde el año pasado pro la desaceleración de la economía global, y se derrumbó directamente por "la gran cuarentena" global, producto del combate contra el coronavirus.
Esto a su vez pone presión a la logística. Las refinerías están procesando mucho menos crudo de lo normal, por lo que cientos de millones de barriles ingresaron a las instalaciones de almacenamiento en todo el mundo. Los comerciantes contrataron buques para anclarlos y llenarlos con el exceso de petróleo, alcanzando un récord de 160 millones de barriles que se encuentran en los supertanques.
Con los precios del petróleo de Estados Unidos operando en territorio negativo, eso significa que los vendedores tienen que pagar a los compradores por primera vez para tomar futuros del petróleo.
La aguda caída del precio del petróleo arrastró a las acciones en Wall Street, al tiempo que provocó una masiva migración de los inversores hacia los bonos del Tesoro de los EEUU, como refugio de alta calidad que hizo subir su paridad. En una jornada de alta tensión financiera, el Dow Jones bajó 2,4 por ciento, el S&P 500 perdió 1,8 por ciento, y el Nasdaq cayó 1 por ciento.
El título a 10 años subió por última vez en su paridad y bajó su rendimiento a 0,62 por ciento. Los inversores están con dos frentes abiertos Por un lado, la caída de la economía global como consecuencia de la pandemia de la Covid-19 y por otro lado, los magros resultados de los balances que presagian un segundo trimestre para el olvido.
En Argentina, el S&P Merval subió 2,18 por ciento, impulsado por las operaciones del dólar contado con liquidación (CCL), que avanzó 2,6 por ciento y cerró en $ 105,27. En tanto, el riesgo país bajó 0,80 por ciento hasta los 3.460 puntos básicos. El mercado de bonos sigue atento a la oferta de canje que fue presentada la semana pasada ante la SEC