Buenos Aires.- El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, destacó hoy que el
aumento del 11,69 por ciento anunciado para las jubilaciones constituye “una buena señal y
otro paso más en dirección a "la mejora en la distribución del ingreso y de los haberes de los
jubilados".
Además, sostuvo que es “la demostración de esta decisión de dejar de lado la
discrecionalidad en cuanto a la fecha y el monto de los incrementos” en los haberes para el
sector pasivo, expresada en la sanción de la ley que fijó un sistema para dar movilidad a las
jubilaciones a partir de este año.
“Contrariamente a lo que muchos agoreros señalaban, ahí está el resultado, la demostración
de esta decisión de dejar de lado la discrecionalidad”, enfatizó el titular de la cartera de
trabajo en declaraciones formuladas esta mañana a radio Milenium.
Ayer el gobierno nacional anunció un aumento del 11,69 por ciento para las jubilaciones a
partir de marzo, lo cual beneficia a 6,1 millones de personas que pertenecen al sector pasivo.
“Ya en ese momento del debate insistíamos en las virtudes de esta fórmula y en esta
política sistemática de inclusión jubilatoria que ha tenido el gobierno. Nadie podía pensar que no
era una decisión que iba a redundar en un beneficio concreto a los jubilados”, señaló el
funcionario.
En este sentido, planteó que “esas dudas la pueden tener aquellos gobiernos o
representantes de partidos que precisamente han tenido una conducta exactamente contraria, que han
bajado jubilaciones o las han congelado”.
Incluso, Tomada subrayó que el aumento anunciado ayer por el gobierno a partir de la aplicación
de la fórmula establecida por la ley de movilidad jubilatoria constituye “un buen resultado
en términos de una mejora racional y razonable de los haberes de los jubilados”.
“Sabemos que siempre falta más, no somos necios, pero es una buena señal y otro paso más
en esta dirección en la mejora en la distribución del ingreso y de los haberes de los
jubilados”, planteó el ministro.
Por otro lado, Tomada enfatizó que, pese a la crisis financiera mundial y a las situaciones que
se dan en otros países, en Argentina “al día de la fecha no hay y no se avizora en forma
inmediata una situación de despidos colectivos que afecte a actividades completas”.
“Tenemos algunos casos de despidos y hay una cierta contracción a la incorporación de
gente pero no estamos observando la posibilidad de despidos directos colectivos”,
remarcó.
En este marco, destacó el “cambio de actitud” que hubo en los empleados y sostuvo
que el gobierno nacional logró contener “una actitud que en un principio parecía muy proclive
al despido fácil y que no era buena para la economía, basada fundamentalmente en la producción, en
el consumo y el trabajo”.
“Hay un conjunto de razones que está explicando esta situación diferente que vive la
Argentina en relación al mundo sin dejar de reconocer que Argentina no va a ser ajena a los efectos
de esta crisis mundial”, indicó. (Télam).-