El ministro de Economía, Sergio Massa, viajó con destino a Washington, donde se reunirá con funcionarios del Tesoro de EEUU, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, y con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, para cerrar una negociación que amplíe los desembolsos comprometidos por el organismo multilateral.
Massa tiene previsto reunirse el martes por la mañana con la directora gerenta de Operaciones del Banco Mundial, Anna Bjerde; y con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn. Por la tarde mantendrá un encuentro con el subsecretario para Asuntos Internacionales, Jay Shambaugh y con el secretario asistente para Mercados Internacionales, Michael Kaplan, ambos del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Por la noche, está prevista una cena con funcionarios de distintos rangos de la Casa Blanca.
El miércoles por la mañana, la agenda del ministro continuará con un encuentro con el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Brian Nichols. En tanto, en horas de la tarde se llevará a cabo la reunión con Kristalina Georgieva.
El encuentro con Georgieva se concretará el mismo día en el que el directorio del FMI se reunirá para aprobar las revisiones quinta y sexta del Acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF, por sus siglas en inglés) alcanzado por el personal técnico del organismo y con funcionaros del Palacio de Hacienda el 28 de julio último.
Desde el entorno de Massa confirmaron que la Argentina “buscará negociar” una extensión de los desembolsos. En esa línea, el ministro anticipó días atrás que el objetivo era lograr desembolsos por algo más de u$s 10.000 millones, para reforzar aún más la posición de las reservas.
De momento, el Fondo confirmó oficialmente que, una vez concluida la revisión, la Argentina “tendrá acceso a cerca de u$s 7.500 millones”.
“La combinación de propuesta de revisiones y desembolsos asociados tiene por objeto respaldar los esfuerzos de política de Argentina y las necesidades de la balanza de pagos a corto plazo, incluidas las obligaciones con el Fondo. Se espera que la próxima revisión tenga lugar en noviembre”, detalló el FMI al cierre del acuerdo técnico a finales de julio.
El nuevo acuerdo incorporó el impacto de la sequía y una importante relajación de las metas de reservas, ya que los requerimientos pasaron desde u$s 8.000 millones de acumulación neta a u$s 1.000 millones para todo 2023.
También el entendimiento prevé un desembolso de u$s 7.500 millones en agosto y otro en noviembre, y que el Fondo aprobó las facultades de intervenir en los mercados para asegurar su normal funcionamiento, informaron el FMI y el Palacio de Hacienda de manera conjunta al dar a conocer el entendimiento.
Uno de los planteos del Fondo en las negociaciones era achicar la brecha cambiaria, motivo por el cual pujaba por un salto del tipo de cambio oficial que, finalmente, se dio el lunes pasado.
“El Fondo Monetario Internacional, en el marco del programa que Argentina tiene desde el año 2018, obligó a la Argentina a devaluar para proceder con el programa de desembolsos”, señaló Massa el jueves pasado, luego de una reunión con supermercadistas y mayoristas, con quienes se acordó una suba escalonada del 5% mensual hasta el 31 de octubre.
En el mismo sentido, se avanzó con los principales laboratorios nacionales y cooperativos, para tener un sendero de 5% por mes los próximos 3 meses en los precios de los medicamentos, un acuerdo con vigencia al 31 de octubre.
La semana pasada, en una entrevista televisiva, Massa aseguró que a raíz del préstamo por 45.000 millones de dólares tomado por la gestión de Mauricio Macri, el FMI “funciona como el síndico de una convocatoria, que cada tres meses te mira las cuentas” argentinas, y consideró que eso “es un enorme collar de sandías en la espalda de los argentinos”.
El ministro y también candidato a presidente por Unión por la Patria expresó su deseo de “juntar los dólares para sacar al FMI”.