Ante la proliferación significativa de la chicharrita Dalbulus Maidi, conocida como “chicharrita de maíz”, responsable de daños directos en los cultivos, el Ministerio de Desarrollo Productivo de Santa Fe convocó al Comité de Emergencia de Desastre Agropecuario. La cita será el jueves 11 de abril.
La chicharrita continúa arrasando con los cultivos de maíz y frente a este escenario la Bolsa de Cereales de Buenos Aires volvió a recortar la cosecha del cereal a 52 millones de toneladas, 4,5 millones de toneladas menos de lo que se había estimado en febrero, lo que significan pérdidas por unos u$s 900 millones.
Desde el gobierno provincial destacaron que ya se trazaron acciones con el objetivo de mitigar la plaga que impacta directamente sobre esta actividad y genera graves consecuencias económicas y productivas.
“Desde el gobierno provincial estamos monitoreando la situación desde el primer momento, trabajando con las áreas de Agricultura y Ganadería y en contacto con los productores, evaluando medidas para implementar pero también proyectando cómo impacta en toda la cadena de valor, porque hoy el productor que perdió su cosecha no va a tener cereales para vender como alimento a la cadena ganadera por ejemplo. Es una situación compleja”, apuntó el ministro Gustavo Puccini.
La chicharrita de maíz es un insecto que transmite, de manera persistente y propagativa, la bacteria Spiroplasma kunkelii, que causa en los cultivos una enfermedad que ha mostrado una incidencia recurrente en el norte del país. Durante las últimas semanas, la situación comenzó a complejizarse en el territorio santafesino.
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Un golpe a la producción santafesina
En cuanto a la importancia de la convocatoria, el secretario de Agricultura y Ganadería, Ignacio Mántaras, aseguró: “Estamos realizando un seguimiento y diagnóstico. Por decisión del ministro Puccini convocamos al Comité de Emergencia de Desastre Agropecuario, conformado por distintas entidades representativas de los productores, de organismos técnicos y de diversas instituciones, para analizar el impacto del Spiroplasma en las distintas regiones del territorio de la provincia de Santa Fe y las acciones a realizar para esta campaña y las futuras. Esto golpea a la producción santafesina y hace visible que la actividad agropecuaria, que se realiza con seres biológicos, a cielo abierto y bajo ciertas condiciones climáticas, es una actividad de riesgo”.
Además, indicó que “si bien se trata de una enfermedad típica del NOA y NEA, por cuestiones climáticas y por escalonamiento en la siembra se ha irradiado por todo el país".
"En el caso de Santa Fe, estamos analizando el impacto que genera en los lotes, afectando a los rendimientos y a un cultivo tan importante y estratégico para nuestra provincia. Ese análisis servirá para evaluar la posibilidad de declarar zonas de desastre o emergencia agropecuaria con motivo del Spiroplasma transmitido por la chicharrita del maíz en la provincia”, amplió.
Asimismo, el funcionario sostuvo que el gobierno provincial es “consciente de la gravedad de la plaga y del impacto que está teniendo cada uno de los productores que, luego de tres años de sequía, están haciendo un esfuerzo muy grande para invertir en lotes de maíz. Ahora padecen los efectos de esta enfermedad, que está afectando no solamente los rindes sino también a algunas cadenas en las que el maíz es un insumo estratégico. Estas mermas tendrán impacto en varios sistemas productivos santafesinos, por eso trabajamos mancomunadamente con distintas instituciones del sector y también con los productores”.
Qué es la chicharrita de maíz
Conocida como Spiroplasma, la chicharrita de maíz es una plaga que provoca graves pérdidas en los rendimientos, lo que genera graves consecuencias económicas y productivas. Su presencia se manifiesta en la rápida degradación de los cultivos, con una marcada disminución en su crecimiento y rendimiento.
La chicharrita del maíz cumple su ciclo biológico sólo en plantas del género Zea. Tiene una amplia distribución geográfica, más frecuente y abundante en maizales del norte argentino, pero últimamente se ha extendido a más zonas.
Es un eficiente vector de tres enfermedades del maíz que solas, o en combinación, son responsables del complejo del achaparramiento o raquitismo del maíz. Además, ocasiona daños directos tanto por alimentación como por oviposición, los cuales dependen de la densidad del vector y de las condiciones hídricas en las cuales se desarrolla el cultivo.