El polo rosarino de producción de equipos para la industria de la alimentación es reconocido a nivel sudamericana y muchas empresas locales tienen a países como Uruguay, Paraguay, Bolivia y Chile entre sus mercados de exportación. Por eso, en las rondas internacionales de Fiar hubo representantes de más de 14 países.
Boris Gottesman es titular de la empresa uruguaya de comercialización de carne Delta. Exporta y también vende en el mercado interno del país vecino, a través de la famosa cadena de carnicerías “El Novillo Alegre”. Por primera vez visitó Rosario para recorrer la feria de la alimentación, invitado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came).
“La maquinaria argentina para nuestra industria está a precios muy competitivos y con gran calidad”, dijo el empresario. Productor y gran exportador de carne, Uruguay compra los bienes de capital para su industria frigorífica y su red de comercialización en el exterior. Gottesman exploró la posibilidad de incorporar empresas rosarinas como proveedores, con chances de éxito por la tecnología de los productos pero también por precio.
“No pasa lo mismo con el shopping, tuve que hacer algunas compras personales cuando llegué y en eso está muy caro”, aclaró el empresario, quien de todos modos destacó que “el precio del equipamiento industrial está competitivo”.
El interés del empresario, que administra una de las cadenas más famosas de Uruguay, está centrado en las exhibidoras. El turismo y la carne se conjugan en su plan de negocios, en el marco de una de las economías más estables de la región.
“Somos un país pequeño pero recibimos mucha afluencia de turismo, tenemos tiendas en Punta del Este y La Barra”, dijo Gotterman, quien consideró que “la economía uruguaya está bien gracias a Dios y la política económica argentina”. En términos de la actividad frigorífica, se traduce en la ventaja que las restricciones argentinas a las exportaciones de carne le dan a la producción de países como Uruguay y Paraguay en el mercado internacional. “Que algo tan valioso como la carne argentina no se pueda exportar en toda su potencialidad deja espacio para nuestros países”, señaló.
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El mercado internacional de la carne está retraído en la coyuntura. China, el gran cliente de los frigoríficos uruguayos, ralentizó la marcha de la economía y bajó los precios. “Eso impactó en el precio de la hacienda, tuvimos un pico alto y ahora está disminuyendo”, explicó Gottesman para explicar el mercado global.