La inflación de julio fue de apenas 0,4 %, según informó ayer el Instituto
Nacional de Estadística y Censos (Indec), una cifra sustancialmente por debajo de los cálculos
realizados por estudios privados que ubicaban al indicador del mes pasado entre el 1,2% y el
1,5%.
Teniendo en cuenta los números del organismo estadístico
nacional, en siete meses la variación de precios al consumidor acumuló una suba de 5%.
El dato más significativo fue la caída de 0,8% que se
produjo en alimentos. Esta caída se explica fundamentalmente por una reducción de 20,2% en el
precio de los aceites. Si bien este producto está sujeto a un nuevo acuerdo de precios, las quejas
sobre los faltantes de artículos a valores promocionales, son constantes. El Indec registró también
una disminución de 4,8% en el precio de la carne. En tanto, se relevaron alzas en panificados
(1,5%), frutas (3%), verduras (0,4%), lácteos y huevos (0,6%), azúcar, miel y dulces (2,2%),
bebidas no alcohólicas (1%) y bebidas alcohólicas (2,2%).
De acuerdo a la medición del organismo el rubro de mayor incremento de precios
fue esparcimiento, donde se observó un alza de 3%. Dentro de esparcimiento se evalúa el
comportamiento del turismo, cuyos precios para el Indec subieron en promedio 6,4% durante julio,
mes en el que se desarrollaron las vacaciones de invierno.
Según la información oficial, el segundo rubro con mayor
aumento fue equipamiento y mantenimiento del hogar, donde se detectó un alza de 1,5%. En el
segmento atención médica y gastos para la salud hubo un aumento de precios de 1,1%.
La indumentaria subió 0,9%, por subas combinadas de 1,5% en
ropa interior, 1,4% en calzado y 0,5% en ropa exterior.
En otro orden, los precios mayoristas en julio subieron 0,7%,
acumulando desde enero un alza de 7,3%. Por otra parte, el costo de la construcción aumentó 3%,
sumando en siete meses una suba de 11,4%.
Los empleados del Indec volvieron a marchar por el de la intervención en el
organismo.