Una investigación federal iniciada en 2019 y denominada Operación Jackal terminó con múltiples operativos realizados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba) y en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba con más de 120 allanamientos, y derivó en la caída de una estructura delictiva de alcance global, con ramificaciones en múltiples países, habiendo motivado en etapas anteriores de esta operación 92 detenciones y en esta parte final otras 17.
El delito es del tipo virtual y consistía en maniobras de fraude de Business Email Compromise, dirigido a empresas mediante la suplantación de identidad de proveedores y la intervención de comunicaciones comerciales, induciendo a transferencias a cuentas controladas por la organización. Otra forma era la llamada estafa de tipo “románticas”, donde los autores generaban vínculos afectivos simulados con las víctimas para luego solicitar dinero bajo diversos pretextos.
La investigación constituye la cuarta de la Operación Jackal iniciada en el año 2019. El perjuicio económico ocasionado, si bien no ha podido determinarse con exactitud, se estima en al menos 300 millones de pesos, 800 mil dólares estadounidenses y 700 mil dólares en criptomonedas (Bitcoin).
Personal de la División Delitos Tecnológicos de la PFA inició diversas investigaciones y tareas de campo para desarmar la organización delictiva bajo la orden del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 5, a cargo del Manuel De Campos. Según lo investigado, la organización operaba mediante sofisticadas maniobras de ingeniería social. Una vez obtenidos los millonarios fondos, eran canalizados a través de “cuentas mulas”, extracciones fragmentadas y su conversión en criptomonedas, para su posterior envío al exterior dificultando su trazabilidad.
Pesos, dólares, bitcoin
Durante esta etapa de la investigación se detectaron transferencias de dinero ilícito hacia múltiples países, así como vínculos con estructuras de financiamiento ilegal a nivel internacional. Además, se identificaron integrantes de distintas nacionalidades, entre ellos ciudadanos argentinos, venezolanos, bolivianos y peruanos. Asimismo, se establecieron conexiones con el grupo criminal organizado Black Axe, considerado una de las principales amenazas en materia de fraude cibernético a nivel global, investigándose además la posible existencia de circuitos de financiamiento ilícito internacional, incluyendo derivaciones hacia organizaciones extremistas.
Asimismo, se detectaron operaciones con criptomonedas por aproximadamente 700 mil dólares dirigidas a billeteras digitales radicadas en Nigeria, algunas de ellas con posibles vinculaciones a circuitos de financiamiento del terrorismo internacional. Con el total de las pruebas recabadas, los efectivos federales efectuaron un total de 18 allanamientos en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe Córdoba y en Caba, logrando la detención de 17 personas de nacionalidades argentina, boliviana, peruana y venezolana.