Economía

El precio de la leche, nuevo round para un viejo conflicto

Los productores dicen que las usinas quieren bajar el valor pagado por la materia prima. Se agitan las cuencas lecheras. Los tamberos y la industria láctea vuelven a protagonizar una pelea clásica en el complejo agropecuario. 

Domingo 17 de Julio de 2011

Por su repetición e intensidad, los conflictos en el sector lácteo son un clásico del sector agropecuario. Abundaron en los finales de los 90, en medio de la depresión generalizada de la economía, y fueron el antecedente más próximo al conflicto generalizado de las retenciones móviles. Una cadena movilizada como pocas volvió a tensarse en los últimos tiempos, con una creciente la disputa del ingreso entre los distintos eslabones y el recurrente desafío que se presenta cuando crece la producción.

En este contexto, desde hace casi dos meses, los tamberos vienen protagonizando asambleas y movilizaciones en las principales cuencas productivas. Denuncian que las industrias del sector le bajaron el precio pagado por la materia prima que les entregan y reclaman, por el contrario, un aumento de esos valores. También subrayan la brecha que existe entre lo que perciben los productores y lo que paga el consumidor final, poniendo la lupa sobre la captura de ese ingreso en los distintos eslabones que van del campo a la góndola.

Estas discusiones, que en la cadena láctea suelen darse con mucha intensidad, son características de los distintos sectores de la producción agroindustrial. Desdibujado el eje del conflicto general entre el gobierno y el campo, que se expresó crudamente en la pelea de la 125, estas tensiones volvieron a aparecer, junto con algunas señales que dan cuenta de que la política de intervención oficial a través de controles de precios, subsidios y compensaciones cruzadas comienza a encontrar límites fiscales y políticos.

Con ese escenario de fondo se desarrolla el reclamo de los tamberos a la industria láctea en demanda de mejores precios por la materia prima y hacia el gobierno, para que intervenga.

Esta semana fue testigo de este proceso cuando en Rosario y Rafaela los tamberos se encontraron cara a cara con las autoridades nacionales, por un lado y luego en una asamblea de los productores de las cuencas lecheras de Santa Fe y Córdoba que acordó convocar a una asamblea nacional para el 26 de julio en San Francisco (Córdoba) ante la falta de acuerdo entre las partes.

La foto de la realidad es antagónica. Así, mientras los tamberos profundizan sus reclamos y amenazan con una movilización nacional porque consideran que el precio que la industria paga por la leche no se ajusta a la realidad -mucho más si se compara con los precios del producto en góndola-, el subsecretario de Lechería de la Nación, Arturo Videla, advierte que existen "versiones apocalípticas de un sector de la dirigencia que prioriza la política partidaria por encima de la realidad de la cadena láctea argentina" y sólo considera que habrá que abrir nuevas oportunidades de exportación para enfrentar la sobreoferta que llegará en primavera, un problema estacional que se repite año a año.

La controversia se disparó por el valor del litro de leche . El Centro de la Industria Lechera (CIL) informó que el precio promedio al productor en junio fue de 1,54 peso el litro, mientras que los tamberos de la cuenca lechera santafesina y cordobesa aseguran que se les está pagando sólo 1,45 peso por litro.

El vicepresidente de Federación Agraria Argentina (FAA), Omar Barchetta, corroboró esa cifra y aseguró que "en cambio, el consumidor final lo está pagando más de 5 pesos en las góndolas de los supermercados".

Ese fue el tema recurrente de la masiva asamblea del martes pasado en la Sociedad Rural de Rafaela de la que participaron más de 300 productores tamberos de la región, representantes de Federación Agraria, autoridades de la Mesa Nacional de Lechería y productores independientes, que horas antes se habían reunido en Rosario con Videla en un encuentro al que calificaron como "un fracaso".

El funcionario sorprendió a los productores al señalar que "la lechería argentina no está en crisis y hay que superar la coyuntura actual del sector trabajando con sentido de cadena".

"Tuvimos un excelente 2010 y un muy buen primer semestre 2011, ahora se presenta un contexto de probable sobreoferta productiva que debemos afrontar abriendo nuevas oportunidades de exportación y no a través de una catarsis mediática que nos debilita", sostuvo el funcionario nacional durante su paso por Santa Fe y cuestionó así el reclamo tambero por el tema precios.
  En esa línea argumentativa, queda claro que el plan oficial no es intervenir en el eslabón secundario de la cadena, conformado por un concentrado conjunto de empresas lácteas, sino buscar nuevos mercados para colocar los excedentes productivos. Lo que está en discusión es cómo se garantiza que esos ingresos sean volcados a mejorar los precios de la materia prima y no sean retenidos en la sector industrial.
  Videla aseguró además que no existen restricciones a la exportación y que el Ministerio de Agricultura trabaja fuertemente para incrementar las ventas externas a mercados como China, Brasil y Estados Unidos. “El objetivo es salir al mundo con productos lácteos de alto valor agregado, una de las metas centrales del Plan Estratégico Agroalimentario”, puntualizó.
  Daniel Oggero, integrante de la comisión de Lechería de FAA, mostró frustración luego del encuentro con el funcionario nacional. “En la reunión no nos fue bien porque no recibimos soluciones para la coyuntura, que es el tema de los precios, no tuvimos ninguna respuesta positiva; lo único que escuchamos en la reunión es lo mal que le va a la industria”, dijo y consideró que “las autoridades tienen la llave para destrabar este conflicto, el Estado debe dejar de estar ausente y hacer que se transparente la cadena”.
  Pero los tamberos no sólo reclaman la recomposición de los precios que la industria les paga, sino que denuncian que en la práctica se los bajó entre 3 y 4 centavos, algo que choca contra el aumento de los valores de los productos lácteos en las góndolas, que tras una autorización reciente de la Secretaría de Comercio Interior de la Nación, se incrementaron hasta un 10%.
  “No sólo para evitar que nos bajen los precios sino también para luchar por una mejora del precio al productor, en función de lo que vale internacionalmente la leche en polvo y lo que están abonando los consumidores en las góndolas. Por eso estamos reclamando un precio mínimo para los productores de 1,80 peso”, remarcó Oggero.
  Guillermo Giannassi, uno de los voceros de FAA dentro de la Mesa Nacional de Lechería señaló que se está “ante problemas graves que se avecinan, vamos a tener que afrontar momentos muy difíciles, pero que nos van a permitir no sólo mantener sino recomponer el precio”, dijo el dirigente, quien subrayó la “enorme distorsión” entre lo que paga el consumidor y lo que percibe el tambero. “No es posible que nos bajen el precio de la leche mientras el secretario de Comercio Interior autoriza aumentos de 10% en las góndolas, como hace 10 días”, se lamentó. Y agregó: “El queso se vende a 16 o 18 pesos, pero los grandes hipermercados lo venden a 28 ó 30 peso”.
  Tras la reunión en Rafaela, Giannassi dijo que los tamberos están “movilizados, alertas y expectantes”. Y prometio “distintas movilizaciones porque esta es una lucha de todos”.
  “A San Francisco tendríamos que ir con acciones concretas de protesta. Mientras la presidenta de los argentinos piensa resolver los problemas de los productores con un camioncito que dice lácteos para todos, diez mil productores de todo el país van a luchar para no desaparecer”, dijo.

Estadísticas oficiales. El tono combativo parece sólo estar en boca de los productores. Otra es la mirada del gobierno nacional. El director de Política Estratégica Sectorial, Roberto Socín, presentó en Zavalla las últimas estadísticas y balances del sector elaboradas por la Subsecretaría de Lechería. De acuerdo a este relevamiento, los niveles de producción y de exportación se incrementaron durante el primer semestre del año en comparación a igual período de 2010, con buenos precios promedio tanto para la leche cruda como para la leche en polvo, que se colocó a nivel internacional en un rango de entre 3.900 y 4.600 dólares la tonelada.
  El informe estima un incremento total de la producción de entre el 8 y el 11% para este año, con la posibilidad de duplicar los niveles de exportación para colocar el excedente que pueda generarse con la llegada de la primavera.
  El Centro de la Industria Lechera (CIL) informó que el precio promedio al productor en junio fue de 1,54 pesos el litro. Miguel Paulón, presidente del CIL, consideró que el mercado externo “está en mejores condiciones de absorber la producción excedente que el doméstico” y sugirió ampliar la exportación de quesos como opción para afrontar la sobreoferta del segundo semestre.
  En este sentido, comentó como dato positivo que Estados Unidos reabrió el sistema general de preferencias para los quesos duros argentinos, que había sido suspendido el 1º de enero de este año. Se trata de una cuota de 6.000 toneladas anuales, y se mantendrá vigente hasta el 31 de diciembre de 2013. Paulón informó que el sector industrial tiene previsto realizar importantes inversiones que incrementarán la capacidad instalada y permitirán absorber los excedentes.

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