En menos de una semana FTX pasó de ser el intercambio de criptomonedas más grande del mundo sentarse frente al tribunal de bancarrota. Allí fue a buscar protección después de experimentar el equivalente cripto de un pánico bancario.

Bitcoin se desplomó a su menor valor desde enero.
En menos de una semana FTX pasó de ser el intercambio de criptomonedas más grande del mundo sentarse frente al tribunal de bancarrota. Allí fue a buscar protección después de experimentar el equivalente cripto de un pánico bancario.
FTX, su fondo de cobertura subsidiario Alameda Research y decenas de empresas más presentaron una petición de quiebra en Delaware la mañana del viernes. El director general y fundador, Sam Bankman-Fried, renunció. Según cálculos recientes, tenía un patrimonio de u$s 23.000 millones que, ahora, prácticamente se esfumó.
Bankman-Fried también tiene otros problemas. El jueves, una persona familiarizada con el asunto dijo que el Departamento de Justicia y la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos investigan a FTX para determinar si hubo actividad delictiva o se cometieron infracciones de seguridad.
La investigación se centra en la posibilidad de que la empresa pudo haber usado los depósitos de clientes para financiar apuestas en Alameda Research.
Hace unos días, FTX había acordado venderse a su rival más grande Binance después de experimentar el equivalente en criptomonedas a un pánico bancario. Los clientes huyeron del intercambio ante temores de que no tuviera suficiente capital.
El mundo cripto tenía esperanzas de que Binance, el intercambio de criptos más grande del mundo, pudiera rescatar a la empresa en desgracia y sus depositantes. Sin embargo, después de revisar los libros contables, dio marcha atrás.
Este escenario se da en medio de una nueva crisis de las criptomonedas. A un año de su máximo histórico de casi u$s 70.000, Bitcoin llegó a cotizar en la semana a u$s 15.574, un 78% por debajo de esa marca.
Si bien el buen dato de inflación en los Estados Unidos impulsó un rebote del mercado, el escenario sigue siendo alarmante y pone en serias dudas la transparencia de un sector con pocas regulaciones a nivel mundial.
Bitcoin se desplomó alrededor del 14% en una semana.


