El Mercado Argentino de Valores (MAV) está trabajando en nuevas herramientas para propiciar la financiación de la obra pública mediante el mercado de capitales, una opción hasta ahora poco utilizada, que permitiría canalizar el ahorro público hacia la realización de obras de infraestructura.
El MAV busca poner a disposición del sector, tanto público como privado, la posibilidad de descontar pagarés de terceros – que utilizan las empresas constructoras para vender unidades a plazo a sus clientes finales- en el mercado y también la negociación de certificados de obra pública, con la intención de trabajar con los municipios y comunas.
El mercado trabaja en la elaboración de estas herramientas y espera la autorización de la Comisión de Valores (CNV) para ponerlos en funcionamiento.
Pablo Bortolato, vicepresidente de MAV, señaló que “hay fondos de infraestructura que hoy no están participando del mercado de capitales porque no hay producto, no hay oferta” y por lo tanto, aseguró que seguirán trabajando en esto “luchando para que tengan en cuenta que las herramientas e instrumentos están, sólo falta que los ustedes se acerquen al mercado”.
La invitación la hizo en el marco de la primera jornada sobre "Obras de Infraestructura a través del Mercado de Capitales" organizada por las Bolsas de Comercio de Rosario, de Santa Fe, la Cámara Argentina de la Construcción y el MAV, donde se presentaron diversas herramientas que permiten canalizar el ahorro público hacia la realización de obras de infraestructura.
“Las empresas constructoras utilizan muchísimo el Cheque de Pago Diferido y el Pagaré, y en breve podrán descontar los Pagarés de terceros que utilicen para vender unidades a plazo a clientes finales”, adelantó Bortolato.
Además, el vicepresidente de MAV resaltó que “las letras y bonos municipales son un elemento central para el desarrollo de los pueblos y las ciudades”. Un ejemplo reciente es la exitosa colocación de bonos que efectuó este mes la Municipalidad de Rosario obteniendo fondos por 2.740 millones de pesos para obras de pavimento definitivo.
La colocación efectuada a través del MAV registró una sobre oferta por casi 10.000 millones de pesos.
La financiación de la obra pública mediante el mercado de capitales, es una opción poco usada ya que habitualmente éstas se realizan con recursos corrientes de los diversos niveles de gobierno, detrayendo fondos que podrían ser utilizados con otros destinos. De ese modo, la vinculación entre la oferta de ahorro de los sectores público y privado con la demanda de financiamiento agilizaría obras que impactan sobre la economía real de las regiones.
“Habitualmente las obras públicas se financian con recursos corrientes de los diversos niveles de gobierno. Sin embargo, existen herramientas que ofrece el mercado de capitales que pueden ser utilizados para dinamizar los proyectos”, indicó el presidente de la bolsa rosarina, Miguel Simioni.
Diversas herramientas
Otra de las alternativas disponibles para el financiamiento de obras públicas son los fideicomisos financieros para el desarrollo de infraestructura, el programa de fideicomisos financieros solidarios para asistencia al sector público y la emisión de deuda con garantía de recursos.
“Hay mercado para este tipo de productos”, indicó el gerente General de Rosario Fiduciaria Lucas Jakimowicz. Por su parte, Valentín Galardi, presidente de la Cámara de Fondos Comunes de Inversión (FCI), destacó que actualmente los FCI administran 19 fondos de infraestructura, por un monto cercano a los $250.000 millones. Esos fondos son aportados principalmente por inversores institucionales, entre los que se destacan las compañías de seguro, la Administración Nacional de Seguridad Social (Ansés), las cajas de previsión y las Aseguradoras de Riesgos de Trabajo (ART).
Respecto del fideicomiso financiero para infraestructura pública, Jakimowicz detalló “su objetivo es articular recursos entre sector público, privado y el mercado de capitales. “Básicamente, permiten hacer obras sin comprometer recursos de los entes públicos, mejorando los plazos de pago a las empresas contratistas, lo que garantiza la realización y el repago de las obras en los plazos determinados”, sostuvo.
Tanto esa herramienta, como los fideicomisos solidarios para asistencia al sector público son “una herramienta muy versátil, que permite instrumentarlo de diferentes maneras, explorando alternativas de acuerdo a la necesidad”, amplió Jakimowicz, quien destacó casos de éxito en diversas partes del país, como Rosario y Córdoba.
Respecto a la emisión de deuda con garantía de recursos, el ejecutivo de Rosario Fiduciaria destacó lo realizado por la Municipalidad de Rosario, que recientemente colocó un bono por más de $2.700 millones para ejecutar pavimento definitivo. “Las herramientas no son taxativas. Se pueden hacer combinaciones entre ellas”, completó.
El encuentro buscó acercar la oferta disponible en el mercado de capitales para el sector público, por eso, además de los directivos de las entidades, participó el presidente de la Comisión Nacional de Valores Sebastián Negri, el intendente Pablo Javkin y autoridades de más de 30 localidades del área metropolitana y localidades comprendidas entre las rutas 14, 33 y 34.
“La CNV es un organismo especializado y nuestra función no es solo regular el mercado sino también promoverlo”, dijo Negri y explicó que buscan fomentar estas acciones “para lograr un mercado federal que incluya a las pymes y al sector productivo del país”.