En medio de una sesión que estuvo al borde de caerse, pero que el oficialismo consiguió quorum estricto justo cuando se consumía el último minuto de tolerancia en la espera, la ley Compre sin IVA fue el primer gran tema de la jornada y dio un paso grande en Diputados: obtuvo este martes media sanción con 134 votos favorables, 107 abstenciones y ningún voto negativo.
En su discurso de cierre, el rosarino Germán Martínez (FdT) argumentó: “Cuando tomamos una decisión orientada a la distribución del ingreso resulta que la boicotean, la ningunean”. Respecto de las provincias, Martínez cree que junto al presupuesto de 2024 habrá que discutir tributos para el Estado federal. “Se habló mucho del impacto de esta ley con enorme irresponsabilidad, argumentando que la subida del dólar financiero tiene algo que ver con esta ley. Es un dislate. Se trata de terrorismo económico de los fondos buitre, vinculado a un candidato aquí presente (Javier Milei), que recomienda comprar dólares. Es inaudito, hasta las cámaras bancarias salieron a criticarlo”.
También en el discurso de cierre, Rodrigo de Loredo (JxC) acusó al gobierno de promover el aumento del déficit fiscal, presuntamente contra la tendencia de otros países que no padecen la inflación. “La historia está llena de narcisistas que son capaces de incendiar todo”, dijo en referencia a Sergio Massa. “Todo lo que ustedes hacen, a 90 días, es inmoral. Ahora no vienen con que bajan los impuestos, no les creemos”. Y remató: “El Papa puede creerles a ustedes que pueden bajar impuestos, nosotros no”
Con todo, se trata de una decisión política audaz y profunda por su alcance, y con la marca de Massa, el ministro candidato del oficialismo. Y sin antecedentes desde que se implementó hace varias décadas el Impuesto al Valor Agregado: se trata de impuesto más recaudador de todos los que se aplican a nivel nacional, obteniendo cerca del siete por ciento del PBI.
La aplicación de la devolución del IVA ya rige por decreto y a la fecha se efectivizaron devoluciones por más 30 mil millones, recibidos por unos 18 millones de argentinos. Pero la ley apunta a transformarlo en un beneficio permanente, a partir del primer día de 2024.
Según explicó Carlos Heller, diputado miembro informante del proyecto, la ley busca —como nunca antes se lo intentó— la formalización de la actividad económica en la Argentina, que según todos los cálculos opera al menos un 40 por ciento en negro, sin registración.
Contará con un impulso inédito, en especial en compras a consumidor final medianas y pequeñas: el interés del comprador en que la operación se registre formalmente, porque sólo de ese modo luego recibe el beneficio de la devolución del 21 por ciento del IVA en su propia cuenta, depositado por el Estado, y a consecuencia de la compra previamente realizada. Por primera vez, la evasión del vendedor impacta directamente en el bolsillo del comprador, que tiene la atribución de pagar con un método electrónico y no en efectivo.
Costo fiscal
Según la interpretación del oficialismo, si bien el costo fiscal de semejante medida (al alcance de quienes tienen ingresos no superiores a seis salarios mínimos, hoy unos 700 mil pesos) redundará en algo más del uno por ciento del PBI (en 2024) —reducción de la recaudación por devolución—, el efecto positivo se verificará al impactar de lleno en el mundo de informalidad al multiplicar la base de registración y recaudación de otros impuestos, por caso, ingresos brutos, un rubro sensible a las provincias, y desde ya en ganancias, para aquellos comercios que por motivo de registrar todas sus ventas alcancen volúmenes de facturación que excedan el monotributo.
Otra virtud que visualizan desde el oficialismo es que el dinero devuelto por Afip en la cuenta sueldo (o jubilado, monotributista y plan social) de cada comprador, lógicamente se transformará en una nueva compra, y así sucesivamente. Un circulo virtuoso de consumo que, de todos modos, tendrá un tope mensual de 18.800 pesos. Una cifra modesta pero muy potente al tener alcance para más de 20 millones de argentinos.
La oposición de Juntos por el Cambio no acompañó la medida, la consideró electoralista y se preguntó por qué lo hacen ahora. Según el diputado Alejandro Cacace, “el Compre sin IVA afectará a los fondos coparticipables, y en ese sentido los gobernadores no fueron consultados”. Agregó que segmentos de la economía informal estarán excluidos del programa porque continuarían trabajando en negro.
Y remató: “Es un nuevo acto de irresponsabilidad que nos llevará a una hiperinflación”
Para Heller, es notable como “la oposición se opone a los programas de beneficios para las personas, y en cambio, no objeta las exenciones impositivas para empresas. Nosotros no somos amigos del déficit fiscal, como nos endilgan, pero sí somos enemigos del ajuste”, definió el diputado kirchnerista por la Ciudad de Buenos Aires.
En igual sentido, y con palabras más fuertes, se pronunció Eduardo Toniolli, peronista de Santa Fe: “Cuando se trata de beneficios para el poder concentrado, nadie se preocupa por la caída de la recaudación fiscal”.
Para el rosarino, cuando hay beneficios para empresarios con eximición del pago de ganancias “no es el plan platita”, con el dólar soja y la baja de aportes patronales “tampoco es el plan platita” y con el crédito que tomó Macri con el FMI “tampoco era el plan platita”.