Banco Macro acelera el crédito en dólares para inversiones del agro e individuos
La entidad relanza su oferta crediticia para el agro y trae una novedad que toma la delantera en el sector: nuevos préstamos hipotecarios y personales en dólares
Federico Taffarel es gerente de Banca Agro y estuvo presente en Expoagro para detallar las herramientas de financiación para el sector.
El agro argentino está atravesando un cambio importante en su comportamiento financiero. La tradicional estrategia de endeudarse en pesos para aprovechar las devaluaciones, y licuar pasivos con la inflación, perdió el atractivo que supo tener años anteriores y está dando paso a un modelo más cauteloso, donde el productor compara tasas, costos y márgenes antes de tomar crédito. Además, este escenario tiene al dólar en el centro de la escena en lo que es la demanda de financiamiento, para adquisición de maquinaria, o proyectos a gran escala como puede ser la compra de terrenos, la ejecución de obras industriales, la ampliación o robotización de un tambo.
En diálogo con Negocios, Federico Taffarel, gerente de Macro Agro, analizó el nuevo escenario que se abre en materia de oportunidades comerciales para el 2026 y las variables que llevaron al sector agropecuario a volver a confiar en la divisa extranjera al momento de invertir. Lo hizo durante la vigésima edición de Expoagro en San Nicolás, donde la entidad exhibe una participación ininterrumpida desde la primera convocatoria, que se hizo allí por el año 2007. También adelantó buenas perspectivas para el agro en los próximos meses, impulsadas por una campaña productiva más favorable y una mejora en las intenciones de inversión de los productores.
“Hay una gran expectativa por decisiones de inversión que el campo había demorado por cuestiones climáticas. Este año la campaña viene bien y se espera una buena cosecha, lo que mejora el ánimo del productor para cambiar su maquinaria o avanzar con nuevas inversiones. Si bien los márgenes están más ajustados y el cliente es más cauteloso, se notan las ganas de invertir si aparecen oportunidades razonables”, señaló Taffarel, quien se desempeña hace ocho años en Banco Macro y es licenciado en Administración Agraria.
El ejecutivo a la vez puso la lupa sobre uno de los anuncios más recientes del Macro, que marca el pulso de una tendencia que se empieza a consolidar en el nuevo mapa financiero nacional. La entidad lanzó una línea de créditos en dólares para clientes de Macro Selecta, su segmento premium, fondeada con divisas provenientes de Obligaciones Negociables (ON) colocadas en el mercado. El menú incluye préstamos hipotecarios, personales y, en una próxima etapa, prendarios, para motorizar proyectos de distinta índole, pero con la compra de primera o segunda vivienda como eje central.
Banco Macro
La entidad presentó una cartera de herramientas pensadas para impulsar la inversión del campo.
Foto: Andrés Mancini / La Capital.
Para esto, la línea de hipotecarios establece un plazo de hasta 60 meses y una tasa fija del 11,5% anual en dólares. El monto máximo será de u$s 1 millón y el Macro financiará hasta el 50% del valor del inmueble. “Es un anuncio que va en línea con la idea del Gobierno de avanzar hacia una mayor dolarización de la economía y permitir que distintos sectores puedan financiarse en esa moneda”, aseguró el directivo, quien consideró que se trata de una jugada “fuerte” de parte de la entidad que sale a marcar la cancha en soluciones de financiación competitivas.
Dólares al frente
Desde antes de asumir la presidencia, Javier Milei anticipaba en distintas entrevistas su objetivo de avanzar hacia una economía con mayor presencia del dólar. Ese cambio de paradigma empieza a reflejarse también en el campo. El productor dejó de usar el crédito en pesos como cobertura cambiaria y empezó a elegir el financiamiento más barato y previsible que, para el especialista agrario, hoy está en los dólares.
El cambio responde, principalmente, a una modificación en las variables macroeconómicas que históricamente guiaban las decisiones financieras. Durante años, muchos productores se endeudaban en pesos como una forma de cobertura frente a eventuales devaluaciones, aprovechando sus ingresos dolarizados. Sin embargo, tal como explica Taffarel, con una menor expectativa de salto cambiario y una brecha significativa entre las tasas en pesos y en dólares, que hoy se ubican cerca del 10% anual frente a niveles superiores al 30% en moneda local, el financiamiento en divisa extranjera volvió a ganar terreno.
“El agro siempre fue un sector importante para el banco, pero hace unos años se tomó la decisión de ser más agresivos en este segmento. Junto con Minería y Oil & Gas, el agro es uno de los sectores donde el banco decidió apostar fuerte para lograr mayor desarrollo”, sostuvo Taffarel, sobre la estrategia de la entidad de robustecer la cartera de financiamiento para el sector productivo.
Cobertura integral
El plan de negocios que tiene Macro hacia adelante es el de ser el principal banco del sector agro innovando en tecnología. Por eso, desde hace dos años vienen trabajando con Red Agro, una plataforma propia de préstamos online para que los productores puedan financiar la compra de sus insumos agropecuarios. Según precisó Taffarel, está pensada para financiamiento de capital de trabajo a un plazo de hasta 12 meses y se utiliza principalmente para la compra de insumos como agroquímicos, semillas y fertilizantes.
La plataforma ofrece a los fabricantes y concesionarios de maquinaria agrícola la opción de realizar en forma digital el onboarding de un préstamo prendario, brindando simulaciones de financiación para que los productores puedan analizar distintas alternativas antes de renovar su equipamiento.
“Es una plataforma mediante la cual los proveedores pueden gestionar directamente la línea de crédito de nuestros clientes. Por ejemplo, si un productor quiere comprar insumos o semillas y está en la oficina de su distribuidor, el proveedor puede iniciar ahí mismo la gestión del crédito. El cliente lo aprueba desde su homebanking y, en ese mismo momento, se concreta la transacción y queda financiada la compra de los insumos. Además, a través de distintos convenios se puede acceder incluso a tasas cero a un año”, explicó el gerente de Macro Agro.
Por otro lado, destacó una segunda herramienta digital que permite a los productores obtener una calificación crediticia en pocos pasos. Se trata de Crédito Simple Agro, que se puede gestionar directamente desde el celular para obtener líneas de crédito inmediatas que los clientes pueden destinar a la compra de maquinaria agrícola o capital de trabajo. El productor puede subir su Información Productiva (IP1 e IP2), documentos que declara ante el fisco, en el Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA) y que reflejan su planteo productivo para las campañas de verano e invierno.
Macro Agro (1)
El Banco Macro se posicionó con un gran stand en la vigésima edición de Expoagro.
Foto: Andrés Mancini / La Capital.
“A partir de ahí, en un proceso 100% digital, el banco le responde con una calificación crediticia en menos de 30 segundos, que puede llegar hasta 300.000 dólares a sola firma. Esa línea incluye una parte para CPD (descuento de cheques de pago diferido) y otra para prenda, algo ideal en el marco de Expoagro, donde se concretan muchas operaciones vinculadas a la compra de maquinaria”, explicó el directivo, quien agregó que también existe la opción de presentar la documentación en la red de sucursales del banco.
Esta calificación queda vigente por el plazo de un año, luego el productor debe volver a presentar su IP1 e IP2 para obtener una nueva calificación crediticia. Además, Taffarel destacó que en lo que respecta a compra de maquinaria agrícola, ofrecen convenios con los principales fabricantes del mercado: “tenemos más de 250 acuerdos firmados, por lo que cualquier cliente del Banco Macro puede acercarse a su proveedor o fabricante y acceder a condiciones especiales de financiamiento para la compra de equipos”.
Morosidad en alza
La apuesta por el sector agro en la estrategia de la entidad también se da en un contexto en el que el sistema financiero viene cauteloso frente a la morosidad crediticia de las familias, que ya alcanza niveles que promedian el 10%. Según un informe del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE): “la morosidad del endeudamiento familiar y de las pequeñas y medianas empresas se sigue incrementando mes a mes”. El informe señala que la irregularidad en el crédito subió de 3,3% en 2024 a 12% en 2025, para los personales, y de 1,9% a 9,3% en las tarjetas.
Sobre este punto, Taffarel señaló que en lo que es el campo, la morosidad se incrementó con respecto a otros tiempos, pero no llega a ser preocupante ya que se venía de niveles muy bajos y el incremento es leve. “El primer eslabón de la cadena que es el productor agropecuario está sano, salvo algunas pocas excepciones de zonas que enfrentaron problemas climáticos como sequías o inundaciones, sí hay algunas señales de alerta en el segundo o tercer eslabón de la cadena, que son intermediarios del agro, como vendedores de insumos, algunos acopios o actores puntuales”.
Más allá de este tema -que los bancos siguen de cerca-, las perspectivas para 2026 son, sin dudas, positivas en lo que respecta a la cartera de clientes del Macro, con el agro a la cabeza de este dinamismo. Mientras tanto, puertas para adentro, el foco está puesto en seguir innovando sin perder de vista el trato cara a cara que muchos clientes todavía valoran: “La digitalización es clave, pero no puede ser lo único. En el agro el productor todavía busca el contacto humano, estamos hablando del interior del país. Por eso mantenemos una red de sucursales con oficiales especializados en el sector agropecuario para atender consultas, mientras que los procesos y el otorgamiento de créditos avanzan cada vez más hacia lo digital”, aseguró.
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