También precisó que el nivel de actividad industrial en el primer semestre del año fue el más alto de los últimos años. Y reivindicó los 36 meses de crecimiento de trabajo registrado, “el ciclo más largo de la historia”, aseveró el mandatario.
Fernández aseguró que la política sanitaria durante la pandemia “salvó la vida de diez millones de personas en el país” y recordó la asistencia a las empresas y trabajadores durante ese período, instrumentados a través de los ATP e IFE.
En ese sentido, advirtió sobre los peligros de los que quieren recortar la salud pública. “En el mundo se debate sobre cuál será la próxima pandemia”, alertó al mismo tiempo que adelantó que en noviembre podría recibir autorización de la Anmat la vacuna argentina contra el coronavirus.
Frente a un auditorio nutrido y respetuoso, pero refractario a su discurso, Alberto repasó las adversidades que le tocó atravesar a su gestión: herencia de recesión y endeudamiento, pandemia, guerra en Ucrania y sequía. “Se que hay crisis y que faltan dólares, pero en el medio hicimos todo esto”, dijo al mostrar números de la recuperación productiva, desarrollo de nuevos sectores, inversión pública, salud y educación.
Defendió el ingreso de Argentina al bloque de los Brics -que integran Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica- y aseguró que junto al presidente brasileño Lula Da Silva buscan cerrar un nuevo acuerdo con la Unión Europea y el Mercosur antes de fin de año.
Por otra parte, el mandatario reivindicó que en su gobierno no hubo inteligencia interna ni se afectó la libertad de expresión. Subrayó la distribución equitativa y transparente de la pauta publicitaria. E ironizó: “Muy bien no me fue con eso”.
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Entre otras cosas, señaló que la relación entre medios y corporación judicial frenaron sus intentos de reforma judicial. “Pudimos ver en Lago Escondido cómo funciona esa relación”, disparó. Y advirtió al auditorio: “La falta de transformación en la Justicia tarde o temprano puede afectarlos a ustedes”.
En su ultimo discurso ante los empresarios de Idea, llamó a terminar con la grieta, defender la convivencia democrática y apostar al desarrollo con justicia social.
“Para algún candidato es una aberración, pero el crecimiento sin justicia social solo genera conflictos”, aseveró.
El mandatario se lamentó de que en la campaña nadie habló de la pandemia, que fue un evento catastrófico para el país y el mundo.
También reconoció que a futuro uno de los desafíos es afianzar la seguridad interior y enfrentar el crimen organizado. "A mí me reclaman y mande la Gendarmería a Rosario, al Gran Buenos Aires y donde se necesite, pero es una responsabilidad originaria de las provincias", dijo. Agregó que "las Fuerzas de Seguridad Nacional tienen 80 mil efectivos y solo la de provincia de Buenos Aires tiene 100 mil", con lo cual "hay que cambiar la estrategia", sentenció.
Pocas horas antes, durante la apertura del encuentro empresario, el presidente del Coloquio, Santiago Mignone, pidió consensuar un modelo de desarrollo para salir de “esta realidad que nos agobia”.
Al inaugurar el 59º Coloquio de la entidad, llamó al diálogo político con un luego de palabras electoral: “La libertad, el cambio y la patria son conceptos que deben avanzar juntos”, dijo.
Mignone aludió también a los candidatos que prometen faltar al encuentro. “Lo lamentamos porque este siempre fue un espacio de diálogo”, indicó.
Los empresarios de Idea enmarcaron el encuentro en los 40 años de democracia. Y llamaron a volver a ilusionarse con ella. El diagnóstico es que el resultado de las elecciones muestra un “hartazgo” de la sociedad frente a problemas como la inflación, inseguridad y “la intervención excesiva del Estado en nuestras vidas”, argumentó el empresario.
Pero al mismo tiempo, Mignone subrayó que el diálogo y el consenso deben someterse a una serie de condicionalidades como “el equilibrio presupuestario, la reducción del gasto, las reglas sostenidas en el tiempo y la menor intervención estatal”, especificó.
“Tenemos un plan”
Bajo estas premisas ideológicas, 60 ejecutivos de Idea elaboraron una propuesta de veinte puntos para el próximo gobierno.
Son propuestas de “transformación” que pasan por la reducción del gasto, la baja de impuestos, modificaciones en la legislación laboral y cambios en los planes sociales.
Mignone valoró que la democracia probó tener resiliencia frente a los ataques al Ejecutivo pero “sobre todo” a los “ataques del Ejecutivo al Poder Judicial”, enfocó. En ese punto, no mencionó específicamente el atentado a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
En esa línea, reclamó el lugar del Poder Legislativo en los grandes debates, pero se quejó de la “mayoría circunstancial” que aprobó recientemente los cambios en Ganancias.
Sin presencia de Javier Milei y de Sergio Massa, los dos candidatos presidenciales mas demandados por la prensa, Idea no cede en su iniciativa de marcar agenda electoral.
En este escenario, las figuras políticas pasaron a ser Patricia Bullrich, que estará mañana jueves, y el presidente Alberto Fernández.
Cada uno con sus propias mochilas, ambos llegan con los últimos estiletazos que les propinaron los propios. A uno, con el aviso-crítica de Massa de que cambiaría a la mitad de los actuales ministros. La otra, perverseada una vez mas por su jefe Mauricio Macri, que no cesa en su pretensión de colgarse de Milei.