Cultura y Libros

Bolaño, Duras y Altamira

"La escritura es una disposición al fracaso ―afirma Travacio―. Bolaño aconsejaba no escribir los cuentos de uno en uno, porque, decía: «Si usted escribe los cuentos de uno en uno, usted corre el riesgo de escribir el mismo cuento hasta el día de su muerte».

Domingo 24 de Junio de 2018

"La escritura es una disposición al fracaso ―afirma Travacio―. Bolaño aconsejaba no escribir los cuentos de uno en uno, porque, decía: «Si usted escribe los cuentos de uno en uno, usted corre el riesgo de escribir el mismo cuento hasta el día de su muerte». Hay, en la escritura, una cuestión metonímica: eso que no se deja decir, ese resto, ese fondo indecible que reverbera y obliga a seguir. El fallo es lo que habilita la escritura. Allí donde hay fracaso, hay escritura. Me acuerdo ahora de Marguerite Duras, que decía: «Escribir con lo que precede al escrito es estropearlo. Y, sin embargo, estropear el fallo es volver sobre otro libro, un posible otro de ese mismo libro». Ocurre que las emociones son preverbales. Hace treinta y cinco mil años, en las cuevas de Altamira, hubo unos hombres desprovistos de lenguaje que quisieron decir algo y acabaron inventando el arte rupestre. La voluntad de decir estaba, sigue estando. A veces creo que hace treinta y cinco mil años que tratamos de decir algo. Ocurre que lo que queremos decir no es decible. Si pudiéramos decirlo todo, no habría escritura".

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