Buenos Aires.- El Senado continuaba sesionando esta tarde para tratar el proyecto del Poder Ejecutivo destinado a adelantar excepcionalmente la elección legislativa nacional al 28 de junio, para lo cual el oficialismo tendría asegurado el apoyo de la mayoría absoluta de los votos que necesita para aprobar la medida.
Para convertir en ley la iniciativa impulsada por el Gobierno, el bloque justicialista contaba con unos 40 legisladores a favor, propios y aliados, a los que sorpresivamente ayer se sumaron los dos senadores por Tierra del Fuego, José Carlos Martínez y María Rosa Díaz, quienes paralelamente renunciaron al ARI nacional.
El miembro informante del oficialismo fue el presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, Nicolás Fernández (FPV- Santa Cruz), justificó el adelantamiento de las elecciones en que hay que evitar “el rally” electoral todo el país que distrae la atención de la crisis internacional.
A su vez, el miembro informante del oficialismo, marcó la necesidad de terminar con la “crispación” política que amenaza con “llevarse puesto los logros que hemos conseguido entre todos” después de la crisis de 2001.
Por el radicalismo, Freddy Martínez (UCR- Santa Cruz), apuntó que otros países que sufren el efecto de la crisis no hay adelantado sus elecciones e insistió en que el momento exige consensos.
El senador de la Coalición Cívica, Samuel Cabanchik, sostuvo que “el adelantamiento de las elecciones es parte del problema, no de la solución”.
Si bien Cabanchik coincidió en que “estamos de acuerdo que lo primero es resolver la crisis”, pero manifestó que “entonces hagamos ese acuerdo nacional, es el Poder Ejecutivo el que debe convocarlo, creo que todos nos vamos a sumar si se hace con honestidad” de manera de atender en conjunto la crisis para que “todos los argentinos estén mejor”.
La iniciativa oficial tuvo una rápida ejecución en el Congreso, luego que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció el adelanto electoral durante un acto en la provincia de Chubut el viernes 13 de marzo.
La parte sustancial del proyecto en debate será la suspensión de un artículo del Código Electoral, aprobado a pedido del gobierno que lideraba el presidente Néstor Kirchner en 2004, que fijaba la fecha de las elecciones en el cuarto domingo de octubre y su reemplazo “por única vez” por la fecha del 28 de junio.
La iniciativa argumenta que “en el orden internacional han estallado los mercados financieros, desatando una crisis cuya intensidad, extensión y profundidad todavía no se conocen datos”, por lo que “la realidad de esa crítica situación hace desaconsejable la extensión de las campañas electorales desde inicios de marzo hasta el cuarto domingo del mes de octubre”.
También sostiene que la propuesta apunta a “evitar los inconvenientes y los cuantiosos gastos que provocarían las múltiples celebraciones de actos electorales convocados en fechas diferentes”. (DyN)